Di Natale: de apartado a héroe
Este atacante que vive de la indefinición de su posición –no se sabe si es extremo, segunda punta o delantero- renovó con el Udinese hasta 2012 este verano. Pero cuando empezó la pretemporada se vio apartado del equipo por “problemas de vestuario”. Se le situó fuera del club, se habló de su posible traspaso a la Juventus, no se le veía futuro en el Friuli. Sin entrenar con los compañeros, sin participar en la primera jornada en el empate ante el Inter, Di Natale conoció la cara más amarga del fútbol. La del ostracismo, la que peor sienta a un futbolista.
Pero de repente, todo cambió. Donadoni siguió contando con él y le llevó a la selección en un amistoso ante Hungría. Italia perdió, pero Antonio marcó. Pidió perdón a su técnico Marino y se puso a su disposición para volver a jugar con el Udinese. Y de repente todo empezó a salir bien. Primero anotó la doppieta que la valió a la nazionale un triunfo fundamental en Kiev el día en el que dejó sentado en la grada a Del Piero. Cuatro días después volvería a verse las caras con Ale, convertido en su rival por un puesto en la azzurra. Y volvió a sonreír: su cabezazo fue el único tanto en la sonada victoria 0-1 en Turín. Y como se sentía en estado de gracia, el sábado se regaló: dos golazos a la Reggina –vaselina y volea tras control enorme-. Es el héroe del momento.
