martes, julio 22, 2008

La rareza de unas semis sin España

Mañana se disputan las semifinales de un Europeo sub-19 que se quedó tras la segunda jornada sin su gran favorito. Y no por lo que diga la relación de campeones del pasado: al fin y al cabo, lo que hicieran otros chicos cinco años atrás no cuenta demasiado a la hora de medir las posibilidades de los jóvenes del presente. Pero sí por el palmarés, ya brillante en sus primeros pasos, de una generación cuyo único destino posible parecía ser bañarse de nuevo entre metales dorados. ¿Qué se podía esperar de una sub-19 que llegaba con varios futbolistas repitiendo experiencia en el torneo tras ganarlo doce meses antes siendo un año más jóvenes que la mayoría de participantes? ¿Y qué decir de los refuerzos de lujo, los de la generación del 90, los De Gea, Camacho, Fran Mérida o Aquino? Pocas veces una selección en categorías inferiores llegaba con tanto cartel. Y pocas veces España había rendido tan por debajo de las expectativas, tan lejos de su nivel potencial, tan alejada de la lógica.

¿Qué sucedió? Es difícil explicar por qué un equipo repleto de grandes jugadores no funciona colectivamente, carece de espíritu, acaba narcotizado por un ritmo con el que es imposible ganar partidos. Aún más complicado resulta intentar justificar una derrota como la que se produjo ante Hungría, contra un equipo ordenado pero limitado, un bloque que sólo presume de Nemeth como única réplica a la colección de estrellas que presentaba Ginés Meléndez. ¿Quién falló? De Gea, héroe en Bélgica el año pasado, no aportó seguridad y pudo hacer más en dos goles que acabaron resultando funestos a lo largo del campeonato, pero sus equivocaciones podrían haberse vistas reducidas a meras anécdotas si el bloque hubiese jugado con hambre, con movilidad, con tendencia a la asociación. No ocurrió nada de ello y Parejo sólo pareció un organizador de enorme claridad sin trascendencia mientras Aarón, tan sobrado hace doce meses, se perdía en los detalles sin resultado.

Pero hay fútbol juvenil más allá de España, aunque a veces no lo parezca. La Italia de Paloschi y Okaka partirá como favorita ante la Hungría de Nemeth, aunque el partidazo nos lo brindarán la República Checa y Alemania, con un duelo precioso entre Necid, uno de los goleadores más solventes de los últimos años en los torneos inferiores, y Gebhart, el futbolista diferente que presenta esta generación alemana en la que lo mejor lo aporta el Munich 1860. Deliciosa tarde de julio pegados a Eurosport. Un clásico.

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