jueves, marzo 13, 2008

La copa de la igualdad

La UEFA Cup reúne a equipos de un nivel muy parejo: una amplia clase media-alta europea en la que no hay grandes diferencias de potencial. Así, el torneo se convierte en una competición abierta que permite soñar a casi todos los participantes. No se puede ganar la competición holgadamente: incluso el Sevilla, que estableció lo más parecido a un dominio, estuvo cerca de la eliminación en sus dos títulos -el enorme sufrimiento en la ida de Gelsenkirshen, el gol de Palop en Donetsk-. Pronosticar quién pasa en cada ronda puede convertirse en una temeridad. Hoy, cuatro de los seis cruces que se han definido han acabado empatadísimos. Sólo los goles en campo contrario y las tandas de penalti han podido separar a contendientes que pueden reclamar por igual haber hecho los méritos suficientes. Quizá por todo ello, porque no abundan las tiranías, porque al mismo tiempo hay infinitos favoritos y ninguno, la UEFA es un torneo enormemente atractivo para todos aquellos que no sólo disfrutamos con la excelencia insuperable.

Mi primer aplauso de la noche es para el Everton. Ha jugado un partido fantástico. Ha arrollado a la Fiorentina, la ha metido atrás, le ha generado numerosísimas oportunidades de gol y posiblemente ha merecido ganar por más de dos goles. Fue incluso más superior que el equipo toscano en la ida. Con agresividad, con juego por bandas, pero también con algunos movimientos veloces por el centro. Memorable encuentro de Mikel Arteta, un jugador de equipo grande, un crack que no se lleva los titulares de Cesc y Torres pero que da recital tras recital en Goodison. Un centrocampista que está a un nivel para ser titular en la selección española. Bárbaro su golazo en el 2-0, casi todas las ocasiones nacieron de sus centros. Tiró luego un penalti por el medio, con clase y personalidad. Desafortunado final para el siempre admirable equipo de Moyes, que ahora podrá centrarse exclusivamente en su gran reto: quitarle al Liverpool la cuarta plaza. Por si a alguien le quedaba alguna duda, hoy han demostrado que no le faltará actitud ni compromiso.

El Zenit-Marsella parecía una reunión de talentos. Arshavin, Nasri y Valbuena, jugadores por los que verías horas interminables de fútbol. Pasaron los rusos, lo que quizá sea mejor noticia: a Samir y a Mathieu los podemos disfrutar en la liga francesa. A Andrei es más difícil, cosas de las teles. Aunque los dos goles los marcó Pogrebnyak, que ya decidió el domingo la Supercopa rusa. Pasando rondas, el equipo de San Petersburgo va aumentando su coeficiente UEFA de cara a su gran reto 2008, la Champions League. Ya ha eliminado a Villarreal y OM, conjuntos de nivel. Yo no me lo pediría para cuartos.

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