Lo que no consiguieron Nancy y Marsella, que pelean por un puesto de Champions, lo ha logrado un decadente PSG que se encuentra en puestos de descenso. Repleto de jóvenes, el equipo de Paul Le Guen ha eliminado en cuartos de final al Carquefou, la gran sensación del año en la Copa de Francia. En una Beaujoire repleta y en un encuentro televisado en directo por France 3 en abierto para todo el país, el pequeño conjunto amateur de las afueras de Nantes ha caído con enorme dignidad. Las grandes gestas que terminan a escasos metros de la línea de meta siempre van acompañadas de alguna acción maldita, de algún lamento, de algún error garrafal que pasa a formar parte de la leyenda gracias a lo romántica que resulta la derrota. En este caso, una oportunidad clarísima del senegalés N'Doye, el gran héroe de las rondas anteriores, pasará a la historia del diminuto pueblo del País del Loira. Era el minuto 86, el meta Alonzo despejó un cabezazo y el rechace le cayó al delantero africano a un metro de la portería, pero no pudo contactar acertadamente con el balón. Nueve minutos antes, Pedro Miguel Pauleta, que empezó en el banquillo y acudió al rescate de su equipo en la segunda parte, había silenciado con su cabezazo el sueño del Carquefou. Meterla o no meterla, ahí está siempre la clave. C'est la différence.
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