lunes, agosto 11, 2008

Lyon, tan favorito como siempre (o más)

La mayoría de previas que se han escrito sobre el inicio de la Ligue 1 coincidían en prometernos un torneo más abierto y disputado. Se habla de un Burdeos que debe crecer con Gourcuff y de un Marsella que ha mejorado con los fichajes pese a la marcha de Nasri -Ben Arfa y Koné, junto a Valbuena, deben bastarse para suplir al símbolo con garantías-. Sin embargo, me da la sensación que el Lyon ha dado todos los pasos necesarios para mantenerse como el favorito indiscutible. Si me piden un pronóstico para la liga francesa 08-09, no seré original: diré OL.

¿Por qué? De entrada, Aulas arriesgó fuerte echando al único entrenador que le había dado el doblete, Perrin. Pero quería progresar, crecer aún más, acercarse a los gigantes europeos. Para ello ha depositado su confianza en uno de los mejores estrategas del país: Claude Puel. Su trabajo con el Lille en las últimas temporadas ha sido asombroso. Sus equipos son intensos, trabajados tácticamente, disciplinados, solidarios, profundos y dinámicos. Da gusto verlos. Mi opinión es que el Lyon tiene ahora el mejor técnico de toda su era triunfal. Y lo digo sabiendo que la presión para él es enorme: Santini, Le Guen, Houllier y Perrin escribieron una historia que sólo conoce el éxito. Repetirlo es lo mínimo que se le exigirá al nuevo inquilino del banquillo. Reto asumido.

Y luego están los fichajes. La estrategia es fantástica: quedarse lo que más destaca en un torneo repleto de promesas, quizá la gran cantera del fútbol europeo de primer nivel. Ir introduciendo piezas nuevas, competencia para que nadie se duerma, novatos hambrientos que no estén cansados de ganar. Lloris, Pjanic, Ederson, Makoun y Piquionne. El equipo que mejor ha fichado este verano en Francia vuelve a ser el campeón. Y a ello hay que sumarle la madurez de Benzema, ya estrella indiscutible que no para de repetir que su gran sueño es ganar la Champions... con su club del alma.

Ayer, 3-0 para empezar. Le falta un poco de fútbol colectivo en ataque, pero el equipo de Puel fue el que más fácil ganó en la primera jornada. El trabajo defensivo -pese a la grave lesión de Clerc- fue extraordinario: Gignac, Braaten y Bonnet, los tres atacantes del Toulouse, estuvieron inéditos. El centro del campo presionó, se juntó, trabajó... Mención especial para Pjanic, del que se destacaron siempre sus virtudes ofensivas, pero que ayer mostró una enorme solidaridad muy elogiable en un chico tan joven y al que le han colgado la etiqueta de crack. Recuperó balones, bajó a cerrar líneas de pase, siguió a su lateral... Su debut no fue brillante, pero dejó detalles que seguro que gustaron a Puel.

A la espera de examinar a los grandes rivales del Lyon, el PSG dio una imagen más bien pobre en su debut en Monaco. Su partido no fue un desastre: lo perdió 1-0, aunque pudo resolverse a favor de cualquiera de los dos. Pero dio la sensación que al equipo le falta capacidad desequilibrante en ataque. En la salida de balón, Clement no es tan profundo como Chantôme, por lo que extraña su elección como acompañante de Makelelé. Y la delantera Pancrate-Hoarau no resiste comparaciones con ninguna de las que presentan los demás equipos punteros. No extraña que el conjunto de Le Guen haya perseguido durante todo el verano a Jimmy Briand, un jugadorazo que sí es capaz de marcar diferencias. Parece que finalmente el que llegará será Kezman. Algo más necesitan los parisinos, en los que al menos sí se vio muy comprometidos a Giuly y Makelelé, metidísimos en el partido: nada de retiro cómodo y dorado. Volviendo a la delantera, el debut de Hoarau en primera división no pasará a la historia. Tras sus excelentes cifras el año pasado en el Le Havre, se esperaba mucho de su estreno, una vez lo han elegido para la complicadísima misión de suplir a Pauleta. Evidentemente tiene cosas buenas: en el juego de espaldas, en el desmarque... Pero se le vio torpe, como superado por la situación, pidiendo a gritos un periodo de adaptación. Y en París necesitan a alguien que ya esté preparado para intentar pelear un título que se antoja muy complicado.

Etiquetas: , , , , ,

miércoles, abril 16, 2008

Pauleta termina con el sueño del Carquefou

Lo que no consiguieron Nancy y Marsella, que pelean por un puesto de Champions, lo ha logrado un decadente PSG que se encuentra en puestos de descenso. Repleto de jóvenes, el equipo de Paul Le Guen ha eliminado en cuartos de final al Carquefou, la gran sensación del año en la Copa de Francia. En una Beaujoire repleta y en un encuentro televisado en directo por France 3 en abierto para todo el país, el pequeño conjunto amateur de las afueras de Nantes ha caído con enorme dignidad. Las grandes gestas que terminan a escasos metros de la línea de meta siempre van acompañadas de alguna acción maldita, de algún lamento, de algún error garrafal que pasa a formar parte de la leyenda gracias a lo romántica que resulta la derrota. En este caso, una oportunidad clarísima del senegalés N'Doye, el gran héroe de las rondas anteriores, pasará a la historia del diminuto pueblo del País del Loira. Era el minuto 86, el meta Alonzo despejó un cabezazo y el rechace le cayó al delantero africano a un metro de la portería, pero no pudo contactar acertadamente con el balón. Nueve minutos antes, Pedro Miguel Pauleta, que empezó en el banquillo y acudió al rescate de su equipo en la segunda parte, había silenciado con su cabezazo el sueño del Carquefou. Meterla o no meterla, ahí está siempre la clave. C'est la différence.

Etiquetas: , ,

domingo, marzo 04, 2007

Cosas que no pueden creerse

Que el Manchester United haya ganado en Anfield. El Liverpool dominó el partido, no dejó jugar a su rival y tuvo las mejores oportunidades del partido. Las únicas, de hecho. Los red devils chutaron a puerta por primera vez en el minuto 92, en el que fue el gol del triunfo de John O'Shea, precisamente el jugador que sustituyó a Wayne Rooney en un cambio de Ferguson que evidenciaba que el técnico escocés se conformaba con el empate. Paul Scholes había sido expulsado, por lo que el punto, si ya se daba por bueno con igualdad numérica visto el desarrollo del partido, se convertía en magnífico para el United. Al final fueron tres y no puede creerse.

Que Cech sacara esos dos balones a Andy Cole y a Kanu. El Chelsea ganaba 0-1 en Fratton Park y el Portsmouth buscaba el tanto del empate. Lo habría logrado si el portero checo no llega a sacar dos manos imposibles que salvaron el resultado para el equipo de Mourinho. El técnico portugués lo tiene claro: sin la lesión de su arquero titular, los blues serían ahora líderes de la Premier. Eso nunca lo sabremos, pero está claro que desde su vuelta y la de Terry el Chelsea vuelve a parecer tan sólido como en las dos temporadas anteriores. Algunos amantes del riesgo seguimos creyendo que acabarán llevándose el título. De momento siguen vivos y no puede creerse.

Que el Bayern se haya reenganchado a la Bundesliga en sólo dos jornadas. Es el campeón, tiene la mejor plantilla de Alemania y nunca hay que darle por muerto, pero nadie podía imaginar que en cuestión de ocho días le recortaría la mitad de la ventaja al líder Schalke. En Berlín ganó por pegada y anotando dos goles al contragolpe, y, lo que es más importante, recuperó a un Podolski que hasta ahora estaba desaparecido. Gol y asistencia del mejor jugador joven del último Mundial, que despierta en el momento decisivo de la temporada. Justo cuando los próximos tres visitantes del Allianz serán el Madrid, el Werder Bremen y el Schalke. Antes de abril el Bayern puede ser líder de nuevo y no puede creerse.

Que exista un futbolista como Daniel Alves. Lo de mejor lateral del mundo empieza a quedarse corto. Su exhibición ante el Barça le confirma como un superdotado físico. Ataca, defiende, vuelve a atacar, vuelve a defender, recupera, corre, centra, chuta, corre, regatea, chuta, corre, centra... Rompe el mito del lateral ofensivo que se olvida de defender. Lo hace todo. Está en todas partes. Y como ya dejó entrever en el Mundial sub-20 de 2003, en el que fue el mejor jugador del torneo -aunque no le dieran el premio- partiendo de una posición tan marginal como el lateral derecho, ahora amenaza con hacer lo propio en un campeonato tan prestigioso como la liga española y no puede creerse.

Que el Paris-Saint Germain esté en zona de descenso. Una plantilla pensada para pelearle el título al Lyon y una institución que representa al único club importante de la capital de Francia. Ingredientes suficientes como para, incluso en una temporada nefasta, no pasar apuros para mantener la categoría. Tras flirtear con la zona caliente durante varias semanas, el PSG ha caído finalmente en los tres últimos puestos tras perder 2-0 en el campo del Sedan, hasta hoy farolillo rojo de la Ligue 1. Paul Le Guen deberá trabajar mucho para mantener a su equipo en primera y no puede creerse.

Etiquetas: , , , , , , , ,