viernes, mayo 11, 2007

El Schalke se juega la liga en casa del enemigo

"Tenemos que darlo todo para evitar que el Schalke sea campeón". Dedé, que lleva ya nueve temporadas en Dortmund, lo tiene claro. La única forma de salvar una temporada nefasta, en la que el teórico objetivo de clasificarse para Europa tuvo que ser reemplazado por el de una sufrida permanencia, es derrotar al eterno rival y conseguir que el título de la Bundesliga viaje a Stuttgart o a Bremen. O sea, alejarla de Gelsenkirshen, esa ciudad vecina cuyo equipo de fútbol no ha ganado nunca el campeonato nacional desde que se instauró el actual formato profesional en 1963.

Aunque para el Schalke, evidentemente, el propósito es radicalmente opuesto, aunque idénticamente morboso: poder celebrar la consecución de la ensaladera en el estadio de su mayor enemigo, ese coloso en el que mañana 83.000 personas presenciarán uno de los derbis de la cuenca del Ruhr más trascendentes de toda la historia. Aunque para ello no bastaría la victoria: debería perder el Stuttgart en Bochum y que el Werder Bremen no le ganara al Eintracht. Bastante improbable, aunque seguramente sus hinchas ya se conformarían con una victoria que permitiera al equipo de Slomka llegar a la última jornada -en casa ante el Bielefeld- dependiendo de sí mismo.

Es complicado afirmar quién merece llevarse esta Bundesliga. El Schalke puede argumentar que es el equipo que ha ocupado el liderato durante más tiempo. El Stuttgart saca a relucir su excelente campaña en los dos torneos domésticos -también es finalista de copa- con una plantilla teóricamente inferior a la de sus dos rivales y a la del Bayern. Y el Werder Bremen presenta como baza principal las distracciones europeas, que le han tenido ocupado hasta el tramo final y no le han impedido estar con los mejores en la liga. Quizá por eso, porque hay tres equipos que podrían ser dignos campeones, está tan emocionante este desenlace. La suerte de los neutrales es que no sufriremos demasiado: sólo disfrutaremos con las alternativas constantes. Y una excelente noticia: a partir de mañana, horario unificado. Vuelve el fútbol simultáneo.

Etiquetas: , , , ,

viernes, marzo 30, 2007

El Dortmund entra en descenso

Pese a visitar al penúltimo, no era un partido fácil: derbi de Renania del Norte-Westfalia, estadio lleno con el público muy encima y un rival tremendamente correoso, machaconamente presionante, desesperadamente inagotable. Había, pues, dificultades en el choque del Dortmund en Bielefeld, pero el equipo de Thomas Doll -tercer entrenador del año tras van Marwijk y Röber- dejó sensaciones horribles el día en el que finalmente entró en zona de descenso. Fue incapaz de dominar el partido, prácticamente no creo peligro -sólo tuvo dos buenas oportunidades, y llegaron tras sendos rechaces- y sus jugadores importantes ni aparecieron: ni el desasistido Frei ni un Nuri Sahin al que quizá esta situación dramática le esté viniendo grande a su tierna edad. El rival, bastante limitado, por lo menos lo intentaba: chutaba desde lejos, mordía, quería hacer daño a base de empuje. El único gol del partido, anotado por el danés Jonas Kamper, llegó en un error de Weidenfeller, pero sería cruel culpar al portero de la derrota, ya que antes había evitado tres goles cantados con grandes intervenciones. Habiendo sumado un punto de los últimos quince, y viendo que nadie se hunde en el fondo de la clasificación, el futuro del campeón de Europa del 97 se presenta más negro que las letras de su escudo.

Etiquetas: ,