lunes, noviembre 12, 2007

Prefiero hablar de Valbuena

Una muerte absurda cuya génesis resulta ser una pelea entre aficionados de distintos equipos de fútbol acaba convirtiéndose en noticia en las redacciones deportivas. Hoy me he preguntado varias veces si eso deberíamos tratarlo nosotros o los cronistas de sucesos. Cuando decidí que quería hacer periodismo sobre fútbol no me imaginé relatando un disparo con una pistola que atraviesa los cristales de un coche y mata a un joven que estaba abandonando con sus amigos una área de servicio. Pero la relación que tiene el hecho con nuestro juego favorito parece evidente cuando logra suspender partidos y despertar reacciones violentas por parte de las hinchadas que asisten a otros. Me han pedido que escribiera para el diario Público una crónica de lo sucedido ayer en Italia y así lo he hecho. Os dejo el link para el que quiera leerla. Pero aquí, en mi blog, prefiero hablar de jugadores que me enamoran con sus regates, que me asombran con su talento. Ellos son la gracia de este deporte, los que nos mantienen enganchados a él por muchos episodios de corrupción o violencia que vayan apareciendo. Así que en este breve comentario quiero gritar a los cuatro vientos que me gusta el fútbol y que, cuando estaba asqueado porque me había pasado la tarde recabando información sobre la tragedia de Arezzo -lo que me había hecho perder el Dinamo de Kiev-Shakhtar Donetsk y el Panathinaikos-AEK, o al menos no dedicarles la atención que deseaba-, apareció Mathieu Valbuena para recordármelo. El chico que metió ese golazo en Anfield, el joven que vive a la sombra de Nasri. Hoy ha jugado un partido de aquellos que te cambian el humor. Atrevido, descarado, visionario, móvil, escurridizo, generoso. Gracias a él, a Niang y a un Mandanda que se está revelando como un portero excepcional, el Marsella ganó en Lyon y salió del descenso. Pues eso, que quería contarlo.

Etiquetas: , , , , , ,