Más show allá que acá
Donde hay diversión asegurada es en Sudamérica. Anoche disfrutamos con dos auténticos partidazos. Uno en el que las defensas parecían de chiste y otro mucho más serio, más competido, de mayor nivel. Sigo enamorado de esa selección boliviana que practica un fútbol bellísimo pero que acaba sucumbiendo por su inocencia. Ahora que ha encontrado una pareja de delanteros prometedora -¡qué buena pinta tienen Arce y Martins!-, su zaga parece empeñada en hacerlo aún peor que en la Copa América. Los dos goles con los que Venezuela remontó el partido -el tercero y el cuarto- son inconcebibles para un equipo de primer nivel. Lo de Bogotá fue muy distinto. Hubo muchas menos ocasiones de gol, pero resultó emocionante. La expulsión de Tévez acabó pesando mucho en una Argentina que tuvo que dejar a Messi como única referencia arriba, peleando sólo contra el mundo, sin opción de pase ni un compañero que le arrastrara rivales. Apareció en su golazo y poco más. Riquelme, que dejó buenos detalles, también acusó la situación, aunque cuentan que le afectó más su cabreo por una negociación que quizá no vaya tan bien como pensábamos. Al final, Colombia remontó el partido por empuje y fe pese a que la albiceleste parecía tenerlo controlado durante todo el choque. Y también por la habilidad de Bustos, un sensacional lanzador de tiros libres que ya nos maravilló con Cúcuta. La cabeza de las eliminatorias se comprime y hoy tendremos otro partidazo: Brasil-Uruguay.
Etiquetas: Argentina, Bolivia, Bustos, Colombia, Eliminatorias sudamericanas, Euro 2008, Messi, Riquelme, Venezuela
