viernes, junio 22, 2007

Por poco, pero habrá final de oro

Después de veinticuatro partidos se ha confirmado lo que a priori parecía evidente: la final de la Copa de Oro la jugarán Estados Unidos y México. Dicho así, cualquiera diría que la competición ha seguido una lógica aplastante y que no ha dejado lugar a las sorpresas. Sin embargo, el desenlace pudo ser muy diferente y tuvimos algunas historias inesperadas -especialmente el camino de Guadalupe hacia semifinales y la victoria de Honduras ante México en la primera fase-. Incluso en la penúltima ronda el triunfo de las dos favoritas fue mucho más sufrido de lo que se esperaba. Pero ganaron, por lo que el domingo a las nueve de la noche (hora española) reeditarán el gran clásico de la CONCACAF.

Y en esa final se dará como favorita a Estados Unidos. No porque tenga mejor plantilla -habría mucha discusión en este aspecto-, sino por la imagen que han dado ambas selecciones a lo largo del torneo. El equipo de Bob Bradley tiene el aspecto de un bloque sólido, compensado, bien trabajado tácticamente y con varios jugadores que pueden desequilibrar arriba. El de Hugo, en cambio, se ha mostrado como un conjunto excesivamente plano, con escasa imaginación y con muchos problemas para encontrar la portería contraria. En la semifinal que le ganaron anoche a Guadalupe por un pírrico 1-0 -mismo marcador que en la prórroga de cuartos contra Costa Rica y que en el encuentro decisivo de la primera fase ante Panamá-, sólo Alberto Medina parecía capaz de desbordar y de hacer algo diferente -también "el Bofo" Bautista cuando entró en el segundo tiempo-. Ante el bostezo generalizado, el Tri ganó gracias a un trallazo espectacular de Pavel Pardo casi desde su casa que se coló en la escuadra del voluntarioso combinado isleño. No se puede decir que el equipo de Angloma creara grandes ocasiones, pero sí llegó al tiempo de descuento con una mínima ventaja y con la oportunidad de colgar balones al área. Es inconcebible que una selección que a priori debería contar con opciones de ganar la próxima Copa América sufra en todos los encuentros de la Copa de Oro. A Hugo le queda mucho trabajo por hacer, aunque una victoria ante el gran rival norteamericano supondría un empujón en el aspecto moral de grandes dimensiones.

Volviendo a Estados Unidos, su victoria 2-1 ante Canadá tampoco fue nada holgada, pero al equipo de las barras y las estrellas se le ve con más chispa en los últimos metros. Cuando se adelantó en el marcador gracias a un disparo desde fuera del área del lateral Hejduk no estaba siendo mejor que el rival, pero cuando la calidad individual dictó sentencia el marcador se tornó indiscutible. Este torneo está sirviendo también para que se muestre el joven Michael Bradley -hijo del seleccionador-, un medio centro completísimo de sólo 19 años y que ya está jugando en Europa en el Heerenveen holandés. Es trabajador, recupera muchos balones y distribuye con bastante inteligencia. Dio un pase fantástico a Beasley en la jugada del 2-0, pero en el minuto 89 cometió un error que le costará su presencia en la final: cortó un contragolpe con una entrada por detrás durísima y fue expulsado con roja directa. Pocos minutos después, el colegiado mexicano Benito Archundia invalidó una jugada canadiense por posición de fuera de juego que no existía y que acabaría con el balón en el fondo de la portería. O sea, que Estados Unidos pasó sufriendo y con polémica, pero también hay que decir que su rival era de más nivel que el del Tri. Y que su balance en esta Copa de Oro es indiscutible: cinco victorias en cinco partidos, once goles a favor y sólo dos en contra. El domingo querrán redondearlo en una final que se presenta apasionante.

Etiquetas: , , ,

lunes, junio 18, 2007

Guadalupe: el sueño continúa

La historia de Guadalupe me recuerda a las grandes machadas de las selecciones africanas en los Mundiales cuando todavía se las suponía a años luz de los equipos europeos y sudamericanos. Un conjunto que va progresando contra pronóstico repleto de jugadores desconocidos y al que muy pocos sabrían situar en un mapa, vestido con una camiseta verde chillona y comandado por un veterano que sobrepasa los cuarenta años de edad. Podría ser la Camerún del 90, pero es la Guadalupe de 2007, el color de una Copa de Oro que sin su gesta habría pasado mucho más inadvertida.

A veces en este blog se escriben artículos sobre héroes puntuales que brillan un día y luego vuelven al anonimato. O también sobre equipos que conocen su única jornada de gloria. Cuando el jueves por la noche le dediqué unas cuantas líneas a la tierra del padre de Henry muchos pensarían -quizá también yo- que esa curiosa selección no volvería a aparecer por aquí. Que su sueño terminaría de forma más o menos digna en los cuartos de final, pues se enfrentaba a una Honduras que incluso era declarada como favorita absoluta al título por algún visitante asiduo de este espacio. Pero anoche, pocas horas después de que la Europa futbolística hubiese estado pendiente del desenlace de la liga española, Guadalupe reclamó de nuevo los titulares de prensa. Jocelyn Angloma, jugando de segundo delantero, adelantó a su equipo rematando un balón muy bien descolgado por Socrier. Tres minutos después, el atacante del Brest ponía un asombroso 2-0 en el electrónico de Houston cabeceando un delicioso centro de Loïc Loval. Quedaba aún más de una hora de juego, pero sólo se trataba de resistir. Y Guadalupe lo hizo, con mucho ánimo, con enorme ilusión, con una fe inagotable. Cuando llegó el 2-1 de Pavon podría haberse derrumbado, pero siguió aguantando con firmeza y al final celebró su histórico pase a las semifinales de la Copa de Oro. El jueves, en Chicago, espera una selección mexicana que sigue sin convencer, pero que por nombres es la gran favorita del torneo. Hasta entonces, los poco más de cuatrocientos mil habitantes del archipiélago seguirán soñando con la hazaña de sus héroes.

Etiquetas: ,

jueves, junio 14, 2007

La camiseta de Boca y la tierra del padre de Henry

Está claro que el gran protagonista de la sesión futbolística de la pasada madrugada fue Juan Román Riquelme. Como viene siendo habitual a lo largo de toda la Copa Libertadores, el diez de Boca fue el líder que inspiró a su equipo hacia el triunfo, cumpliendo con el cometido por el que se le llevó de regreso a Buenos Aires. Los xeneizes tuvieron anoche más pegada que fútbol y hay quien incluso puede pensar que sacaron tanta ventaja -un 3-0 casi decisivo- gracias a su camiseta y a los valores intangibles que ella posee. Sin darle un baño al rival, pareciendo mucho más atascado que en la semifinal ante Cúcuta, el gigante argentino calcó el mismo resultado que le había metido a los colombianos -y también a Vélez en octavos-. Es lo que tienen los conjuntos ganadores: cuando llega el momento decisivo confían tanto en sus posibilidades que parecen aliarse con la fortuna. La que permitió que el disparo defectuoso de Palermo lo acabara empujando Palacio a la red, la que decidió que el lanzamiento de falta de Román se colara justo por el hueco por donde se abrió la barrera, la que dictaminó que el cabezazo parabólico de Ledesma fuera rechazado hacia dentro y no hacia fuera. Y claro, ante tanto golpe duro, ni los medio brasileños confían en una remontada de Gremio en Porto Alegre.

Pero la madrugada de fútbol nos dejó más detalles, como la definición del cuadro de cuartos de final de la Copa de Oro. A saber: por la parte alta, Canadá-Guatemala y Estados Unidos-Panamá; por la parte baja, Honduras-Guadalupe y México-Costa Rica. La final soñada sigue siendo posible después de que el equipo azteca evitara ayer un humillante tercer puesto gracias a un gol de Carlos Salcido en una acción a balón parado, aunque Hugo Sánchez debe agradecer los tres puntos a su portero Oswaldo Sánchez y a la mala definición de un conjunto panameño que mereció descaradamente un resultado mejor. Pero quizá el detalle más sorprendente sea que entre los ocho mejores se haya colado por primera vez el combinado nacional de Guadalupe. Este archipiélago perteneciente a Francia logró meterse en la fase final gracias a su cuarto puesto en la Copa de Naciones Caribeñas de 2007 -un torneo en el que participaron veinticuatro selecciones- y cuenta en sus filas con el ex internacional francés Jocelyn Angloma, que a sus 41 años sigue jugando a fútbol en un equipo local llamado Étoile Morne à l'eau. Guadalupe no es miembro de la FIFA y no puede participar en la fase de clasificación mundialista, pero sí tiene permitido disputar los torneos que organiza la CONCACAF. Es por ello que el ex lateral del Valencia obtuvo la autorización para representar a la tierra en la que nació y ha conseguido llevarla hasta los cuartos de final de la Copa de Oro. Entre los jugadores más destacados del equipo se encuentran el delantero del Nantes Aurélien Capoué y el defensa del Sheffield United David Sommeil. Seguro que cuando se enfrenten a Honduras el próximo domingo, varios futbolistas de primer nivel seguirán con cierto interés el desarrollo del partido: y es que allí nacieron Lilian Thuram, los antepasados de Louis Saha... y el padre de Thierry Henry.

Etiquetas: , , , , , ,

miércoles, junio 13, 2007

Sesión de madrugada

Si no te importa trasnochar, el fútbol no te abandonará en todo el verano. Entre la Copa América que se disputa en Venezuela, el Mundial sub-20 de Canadá, la Copa de Oro que se está jugando en Estados Unidos y la final de la Copa Libertadores, la diversión está asegurada en el fútbol internacional en las próximas semanas. Esta noche la oferta es magnífica, aunque solapada: Boca y Gremio empiezan a jugarse el máximo título continental a nivel de clubes en Sudamérica y México corre el riesgo de sufrir una humillante eliminación en primera ronda del torneo de la CONCACAF en la primera competición oficial con Hugo Sánchez en el banquillo del Tri.

En Buenos Aires, y pese a jugar la ida en casa y acabar de perder el torneo Clausura ante el San Lorenzo de Ramon Díaz, Boca parte como ligero favorito ante Gremio. No porque haya una gran diferencia entre ambas plantillas, sino por su carácter ganador y su virtud histórica de responder en los grandes momentos. Miguel Ángel Russo no tiene dudas y repetirá el mismo once que jugó ambos encuentros de semifinales ante Cúcuta, con el tridente Riquelme-Palacio-Palermo como gran amenaza para la zaga brasileña. En los de Porto Alegre, que esperan celebrar el título justo un año después de que lo ganara su eterno rival ciudadano, parece que Lucas Leiva seguirá en el banquillo, algo que sólo puede explicarse por su reciente lesión, ya que el futuro jugador del Liverpool es probablemente el mejor futbolista que tiene el combinado de Menezes. La vuelta del veterano delantero Tuta y la recuperación de Carlos Eduardo -uno de los que hay que tener muy en cuenta- definirán la delantera titular visitante, que contará con los apoyos del media punta Tcheco y el volante ofensivo Diego Souza, el jugador tricolor más destacado la semana pasada en la cancha de Santos. El factor ambiental puede ser fundamental en este encuentro de ida, ya que Gremio ha perdido en cinco de sus seis desplazamientos en la presente edición de la Copa.

En Houston, México se juega algo más que el pase a los cuartos de final de la Copa de Oro. En realidad, sólo una carambola le dejaría fuera -perder por goleada o combinar su derrota con un triunfo de Cuba ante Honduras-, pero pasar como tercero supondría un duro golpe en la moral pensando también en la próxima Copa América. Ello complicaría además el camino en la presente competición: el cuadro lo tiene todo previsto para que la final la disputen México y Estados Unidos, pero todo ello se trastocaría si el equipo azteca no consigue uno de los dos primeros puestos de su grupo. Y no va a ser fácil: Panamá ya fue finalista en 2005, aún no ha perdido en el torneo actual y tiene en Blas Pérez a un delantero en estado de gracia. Además el Tri ofreció muchas dudas en la histórica derrota 2-1 ante Honduras -en la que se hizo famoso el bigoleador Carlos Costly, una aparición sorprendente en nuestra lista PA del pasado lunes-. Conociendo a la prensa mexicana, cualquier resultado que no sea una victoria desataría críticas muy feroces y se empezaría a cuestionar a un Hugo Sánchez que fue muy duro con el anterior seleccionador, algo que le añade aún más presión al encuentro de esta noche.

Etiquetas: , , , ,