LDU Quito, el triunfo tras el frenesí
¡Qué final! Repleta de jugadores fantásticos, de verticalidad, de ocasiones sin fin. Empate a 5 tras 180 minutos, un resultado que resume a la perfección una de las eliminatorias más entretenidas de los últimos tiempos. Y muchos nombres propios. Manso, por ejemplo. Sí, el zurdito que jugaba en Newell's con Rosales. El media punta pequeñito que se fue a Córcega y que incluso parecía apurar su decadente carrera en el Xanthi griego. ¡Oh, Damián! Él ha sido lo más fino y lo más bello, lo más elegante y lo más estético, lo más preciso y lo más dañino, él ha sido el reloj de LDU, el equilibrio en la balanza que armaban con su empuje Bolaños por la izquierda y Guerrón por la derecha. ¿Guerrón? Un puñal, una fuerza inmensa, una desconcertante capacidad para asistir, un gran fichaje del Getafe. Pero el papel de héroe no será ni para el argentino diminuto ni para ninguno de los dos extremos. Ni tampoco para Vera, todo un pulmón en el centro del campo. Se lo llevará Cevallos, portero de 37 años, irregular, discutido como tantos otros que siguen jugando cuando muchos piensan que les pasó su tiempo. Tres penaltis detuvo para firmar la nueva versión del Maracanazo. Y ahora se viene Tokio, Japón, World Clubs Cup, Manchester United. ¡Cómo lo celebra Ecuador, país apasionado de fútbol, que por fin puede sentirse campeón!
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