Cosas que no pueden creerse
Que Cech sacara esos dos balones a Andy Cole y a Kanu. El Chelsea ganaba 0-1 en Fratton Park y el Portsmouth buscaba el tanto del empate. Lo habría logrado si el portero checo no llega a sacar dos manos imposibles que salvaron el resultado para el equipo de Mourinho. El técnico portugués lo tiene claro: sin la lesión de su arquero titular, los blues serían ahora líderes de la Premier. Eso nunca lo sabremos, pero está claro que desde su vuelta y la de Terry el Chelsea vuelve a parecer tan sólido como en las dos temporadas anteriores. Algunos amantes del riesgo seguimos creyendo que acabarán llevándose el título. De momento siguen vivos y no puede creerse.
Que el Bayern se haya reenganchado a la Bundesliga en sólo dos jornadas. Es el campeón, tiene la mejor plantilla de Alemania y nunca hay que darle por muerto, pero nadie podía imaginar que en cuestión de ocho días le recortaría la mitad de la ventaja al líder Schalke. En Berlín ganó por pegada y anotando dos goles al contragolpe, y, lo que es más importante, recuperó a un Podolski que hasta ahora estaba desaparecido. Gol y asistencia del mejor jugador joven del último Mundial, que despierta en el momento decisivo de la temporada. Justo cuando los próximos tres visitantes del Allianz serán el Madrid, el Werder Bremen y el Schalke. Antes de abril el Bayern puede ser líder de nuevo y no puede creerse.
Que exista un futbolista como Daniel Alves. Lo de mejor lateral del mundo empieza a quedarse corto. Su exhibición ante el Barça le confirma como un superdotado físico. Ataca, defiende, vuelve a atacar, vuelve a defender, recupera, corre, centra, chuta, corre, regatea, chuta, corre, centra... Rompe el mito del lateral ofensivo que se olvida de defender. Lo hace todo. Está en todas partes. Y como ya dejó entrever en el Mundial sub-20 de 2003, en el que fue el mejor jugador del torneo -aunque no le dieran el premio- partiendo de una posición tan marginal como el lateral derecho, ahora amenaza con hacer lo propio en un campeonato tan prestigioso como la liga española y no puede creerse.
Que el Paris-Saint Germain esté en zona de descenso. Una plantilla pensada para pelearle el título al Lyon y una institución que representa al único club importante de la capital de Francia. Ingredientes suficientes como para, incluso en una temporada nefasta, no pasar apuros para mantener la categoría. Tras flirtear con la zona caliente durante varias semanas, el PSG ha caído finalmente en los tres últimos puestos tras perder 2-0 en el campo del Sedan, hasta hoy farolillo rojo de la Ligue 1. Paul Le Guen deberá trabajar mucho para mantener a su equipo en primera y no puede creerse.
Etiquetas: Alves, Bayern, Cech, Chelsea, Liverpool, Manchester United, Mourinho, Podolski, PSG
