viernes, abril 25, 2008

Cuatro semis, cuatro empates

Las semifinales europeas, salvo en excepciones en las que puede encontrarse algún duelo muy desequilibrado, suelen ser tremendamente igualadas y plantean una enorme dificultad a los pronosticadores. El nivel es parejo, los que han llegado a las últimas rondas son los mejores y las precauciones, viéndose todos tan cerca de la gloria, se extreman. Los encuentros de ida de la penúltima ronda de la UEFA nos han dejado exactamente los mismos resultados que los de Champions: 1-1 y 0-0. La incógnita sobre la identidad de los finalistas sigue tan viva como a principios de semana.

En Munich, cuando el Zenit se dio cuenta de que su centro del campo está más capacitado que el del Bayern para dominar los partidos y tener la pelota, cambió el decorado por completo. Fue algo similar a lo que ocurrió, también en el Allianz, en el cuarto de final contra el Getafe. El equipo de Hitzfield se adueñó del partido a base de intensidad y agresividad en los primeros minutos, pero acabó a merced del rival cuando Zyrianov empezó a asociarse con sus compañeros. Era otra batalla de pegada contra juego combinativo, aunque al conjunto alemán le faltaba su golpeador más dañino, Luca Toni. El empate a uno se puede considerar justo porque las ocasiones se repartieron en ambas porterías y porque los episodios en los que cada equipo impuso el juego que más le interesaba también tuvieron una duración similar. Mejor resultado para los rusos, pero pésimas noticias de cara a la vuelta con la sanción de Arshavin. No comprendí que en Leverkusen, con 1-4 en el marcador y a falta de diez minutos, la estrella del Zenit no forzara una amarilla que lo dejara limpio. Embriagados por la euforia de la goleada, los técnicos rusos no se percataron de este detalle y ahora puede resultar decisivo en San Petersburgo. Aunque con Domínguez y Tekke, Advocaat tiene opciones para suplir a su crack con ciertas garantías. Nunca será lo mismo, pero al menos hay recambios de cierto nivel.

El Rangers volvió a sacar un empate a cero jugando la ida en casa. Le funcionó de maravilla ante Panathinaikos y Sporting y querrá repetir en Florencia. El conjunto de Walter Smith, que en Europa -sobre todo fuera- practica un repliegue intensivo y lo basa casi todo al contragolpe, se siente muy cómodo con este decorado. Pero ante el conjunto de Prandelli deberá sufrir mucho más que contra griegos y portugueses. La Fiore ya demostró cuando se enfrentó al Everton, que tiene una estructura defensiva parecida, que su variedad de recursos en ataque es capaz de desarbolar las defensas británicas más trabajadas. Ninguno de los dos contendientes podrá rotar demasiado durante el fin de semana: el domingo hay otro Old Firm en Glasgow y un Fiorentina-Sampdoria clave en la pelea por el cuarto puesto en Italia.

Etiquetas: , , , , ,

viernes, abril 11, 2008

Una crueldad extrema

Difícilmente podría haberse escrito un guión en el que el Getafe se sobrepusiera a tantas adversidades para acabar recibiendo como recompensa los golpes más dolorosos. El fútbol sigue siendo una realidad en la que a veces es difícil encontrar la coherencia entre el juego y el resultado. Por eso genera tanto debate, porque las verdades indiscutibles dependen de hechos puntuales incontrolables que tenían tantas posibilidades de caer en el color rojo como en el negro. Un Bayern vulgar y previsible se ha cargado a un Getafe que tuvo mucho más juego cuando pudo y que supo cerrarse cuando no le quedó otra alternativa. Se lo ha cargado sin ganarle, gracias a esa discutible norma de los goles en campo contrario. Pero se lo ha cargado. Y sigue con opciones intactas de firmar un histórico póquer de títulos. Viéndolo jugar esta noche, nadie diría que puede entrar en la leyenda. A veces, entre el éxito y la humillación hay una línea finísima. Tan fina como que un portero agarre el balón más cómodo del mundo, sólo eso, o que se le escape.

No es fácil, ante una selección de estrellas internacionales, quedarse con diez casi antes de que empiece el partido y tener que cambiar el guión. Decíamos en la previa que el Getafe debía dominar el centro del campo y tener la pelota para ganar, pero de repente tuvo que variar su plan. Claro, de los cuatro estandartes habituales de esa línea medular maravillosa, tres no estaban. Y peor aún, se quedaban sin una opción de pase. Manu del Moral pronto se percató de que jugaría muy solo arriba, casi aislado, pero sus compañeros suplieron la falta de efectivos en campo ajeno con un notable trabajo defensivo en el cierre de espacios. Y, esto es aún más admirable, tuvieron la fuerza suficiente para irse hacia arriba en alguna acción puntual y adelantarse en el marcador. El Bayern tenía la pelota y no sabía qué hacer con ella. Vaya, sí lo sabía: meterle pelotazos frontales a Toni, pero nada más. Sólo cuando entró Sosa, que acabó siendo decisivo en el 3-3 con un centro de bastante categoría con su pierna mala, se respiró otro aire en un equipo triste y gris. Empataron en el 87' porque cuando un partido prácticamente sólo se juega en una dirección casi siempre se generan oportunidades suficientes, por muy mal que se mueva la pelota. Era un gol para matar al Getafe, pero su reacción en el inicio de la prórroga fue propia de un equipo con más orgullo que sensibilidad. El coliseum pensó que estaba hecho, pero nunca hay que dar por muerto al Bayern, especialista en levantarse cuando crees que ya se ha quedado sin aliento. Bastó con un error del Pato para que se sintiera vivo, y luego Toni ganó el buen envío del Principito para asestar un golpe que casi estuvo cargado de maldad. Fue, también, una respuesta a los que se preguntaron durante toda la noche dónde estaba la categoría del Bayern. Sólo se vio en las apariciones de dos cracks mundiales que la metieron en el momento en el que se deciden los partidos. Y el fútbol, por mucho que lo discutamos, sigue siendo un juego que se basa en meterla más veces que el contrario. O, como en esta ocasión, más veces fuera de casa.

¿Dónde puede llegar este Bayern? Contra el Zenit veremos una película parecida: los rusos tienen más imaginación, pero la pegada descomunal de los bávaros, ante una pareja de centrales experimental castigada por las lesiones, puede resultar determinante. En la otra semifinal, la Fiorentina partirá como favorita tras su demostración en Eindhoven. Prandelli volvió a salir con una banda derecha de puro ataque, pero esta vez sí metió a Donadel y el equipo fue más equilibrado. Mutu marcó la diferencia arriba y no debemos olvidar que los viola están peleando en dos frentes durísimos. El domingo les espera el Inter en un choque de enorme trascendencia para el desenlace de la Serie A. Su rival para llegar a Manchester será el Rangers, que con Walter Smith sigue firmando una temporada asombrosa en la que aspira a llevarse cuatro títulos. Al Sporting de Paulo Bento, que a veces recuerda al Arsenal por su predilección por los medias puntas y su desacierto en el remate, le pasó lo de siempre. No metió las que tuvo y lo castigaron a la contra. Una verdadera lástima, pero creo que ya nos habíamos dado cuenta de que este juego, en muchas ocasiones, premia más el golpe que el verso.

Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, febrero 28, 2008

Noche de fútbol cruel

La derrota siempre duele, pero la herida aún es más profunda cuando se ha trabajado bien y el golpe llega justo al final, cuando la gloria ya se estaba empezando a saborear. Ayer el fútbol fue muy cruel con la Roma, el Munich 1860 y el Sheffield United. Pareció que, por un día, los partidos siguieran el guión escrito por un mismo autor de obras trágicas.

La Roma mereció ganar en Milán. Fue mejor que el Inter, confirmando las sensaciones que el juego de ambos ha desprendido a lo largo de la temporada. Sin embargo, el líder vive de la pegada y anoche volvió a demostrar que no necesita dominar los partidos para conseguir sus objetivos. Pero ayer estuvo muy cerca de la derrota. Con 0-1, el conjunto de Spalletti tuvo claras oportunidades para sentenciar el encuentro y abrir la lucha por el título. Su centro del campo dominó con autoridad, movió el balón con elegancia y profundidad y generó ocasiones de gol. Nos recordó que no sabe encerrarse y que su forma de defender la ventaja es tener el balón. Dio una imagen magnífica de cara a la vuelta de Champions en Madrid, pero acabó recibiendo un doloroso empate cuando Javier Zanetti ajustó un disparo lejano. Es increíble lo del equipo de Mancini: te golpea incluso su futbolista más inesperado.

El Munich 1860 logró resistir 120 minutos actuando como visitante ante el todopoderoso Bayern. Tenía la tanda de penaltis en sus manos, pero el colegiado señaló como pena máxima una falta sobre Klose que pareció fuera del área. Dudosísima jugada que no aclararon ni las repeticiones, pero una forma de caer desmesuradamente injusta. Habrá que seguir al conjunto celeste, que tiene el ascenso a cuatro puntos y que desafió al líder de la Bundesliga con un once inicial repleto de juventud.

Al Sheffield United le sucedió algo similar. Había mantenido el empate a cero en Middlesbrough hasta la segunda parte de la prórroga y acabó sucumbiendo tras una jugada de múltiples rechaces: disparo de Mido que toca en un defensa, desvía su trayectoria, golpea en el poste, el portero Kenny intenta atajarlo e introduce el balón en su portería. Fatalidad absoluta para un guardameta que había cuajado una actuación sensacional pero que tenía reservado el papel de víctima en el drama de Riverside.

Etiquetas: , , , , , , , ,

miércoles, febrero 27, 2008

Ayer Turín, hoy Múnich

Hay varias similitudes entre Turín y Múnich. Grandes ciudades sin ser capitales, más grises que brillantes, con los Alpes siempre en el horizonte para embellecer el paisaje y condicionar el clima. Cunas de los equipos más populares de Italia y Alemania, pero feudos numantinos de sus enemigos íntimos. Unidas esta vez en el tiempo: sus derbis, tan raros últimamente por las diferencias de categoría, casi coinciden en el calendario. Ayer se vio un Juventus-Torino. Hoy le toca el turno al Bayern-1860.

Preocupó la imagen del gigante piamontés en su batalla con el toro. Porque no logró ser superior en un centro del campo en el que Ranieri sigue ignorando extrañamente a Tiago. Camoranesi y Sissoko no lograron imponerse a Barone y Grella, una pareja que compite hasta el final y que logra incomodar a los rivales más fuertes. Mirabas las alineaciones y la sensación de superioridad de los locales sólo se hacía evidente en la delantera. Y porque Novellino dejó fuera del equipo titular a Rosina y Di Michele. Incapaz de mandar en sus partidos, la Juventus no tiene garantizada aún la cuarta plaza y puede sufrir para conseguirla.

Más desequilibrado debería ser el duelo de esta noche (20:30) entre el Bayern y el 1860. El líder de la Bundesliga contra el séptimo de la segunda división. Pero una magnífica oportunidad para examinar a los gemelos Bender, Lars y Sven, medios centros ambos, 18 años, internacionales en categorías inferiores por Alemania, los grandes valores en la actualidad del conjunto celeste muniqués. Con una plaza en las semifinales de la DFB Pokal en juego, donde ya esperan Borussia Dortmund y Carl Zeiss Jena.

Etiquetas: , , , , ,

viernes, noviembre 09, 2007

Crónica de un jueves de sesión triple

Otro jueves interesantísimo de UEFA Cup. Me encanta esta competición porque permite ver a equipos que normalmente son difíciles de seguir. Siempre descubres a algún jugador nuevo o observas más a fondo a alguno que habías visto poco. Y con los horarios tan bien puestos, permitiendo una sesión triple: a las 17:00, Spartak-Leverkusen; a las 19:00, Bayern-Bolton; a las 21:00, Aberdeen-Lokomotiv. Ese fue mi menú, pero se podían diseñar muchos otros. ¡Ay, ojalá la Champions fuera así! Con todos los partidos a la misma hora, uno se vuelve loco a la hora de elegir...

Empecemos elogiando a Zenit y Spartak. El domingo por la mañana (12:00 hora española, 14:00 hora de Moscú) se juegan el título de la liga rusa en una apasionante última jornada. Muchos equipos hubieran optado por alinear un once alternativo en el compromiso de UEFA Cup que tenían este jueves, sólo unas 60 horas antes de la cita más importante del año. Especialmente en el equipo de San Petersburgo, que llega dependiendo de sí mismo para lograr su primer campeonato nacional desde la desintegración de la URSS (y segundo en toda la historia, ya que sólo ganaron la liga soviética en 1984). Pues ambos pusieron a sus mejores jugadores sobre el campo. No sólo eso: ganaron sus respectivos partidos, muy complicados a priori. El Zenit remontó en Larissa (donde perdió el Blackburn Rovers, que va sexto en la Premier) y el Spartak derrotó al Bayer Leverkusen. En los moscovitas volvió a destacar Kalinichenko. No se entiende que el ucraniano no haya jugado en Inglaterra, Italia o España. Su precisión en los centros se acerca a la de Beckham. Genera una gran cantidad de oportunidades de gol. El penalti del 1-0 nació de un envío suyo y el del 2-0 se lo hicieron a él. Un jugador que gana partidos.

Lo del Allianz es difícil de explicar. El Bolton se adelantó pronto y luego se echó muy atrás. Era imposible que aguantara todo el encuentro, regalando la posesión a un Bayern que atacaba con criterio y que movía el balón con velocidad. La lógica remontada se produjo, y viendo la incapacidad del rival, Hitzfield retiró a Ribéry, Schweinsteiger y Podolski, los tres mejores del partido. El ex delantero del Colonia, por cierto, anotó sus dos primeros goles con el equipo bávaro desde el mes de marzo -en septiembre había marcado con la selección-. Sólo iban 2-1, pero el choque parecía sentenciado. Hasta que a diez minutos del final, en un saque de banda aparentemente inocente, Nolan peleó un balón en el área alemana, logró entregárselo a Davies y éste empalmó a la red. Un empate que no se podía creer. Tanto afectó el golpe al líder de la Bundesliga que cayó en la precipitación y no logró crear peligro real en el tiempo que faltaba. Gary Megson logró salvar un punto al final -como ya hizo el domingo en Premier ante el West Ham-, pero su equipo sigue dando sensación de candidato evidente al descenso.

Muchos se han preguntado hoy cómo fue posible que ese Rangers tan limitado que vimos en el Camp Nou lograra sacar un empate en casa ante el Barça. Pero la incomodidad de jugar en Escocia, por muy superior que seas, la experimentó esta noche también el Lokomotiv de Moscú. El tiempo tampoco ayudó: en el mítico Pittodrie de Aberdeen nevaba violentamente y soplaba un viento que añadía aún más hostilidad a las condiciones de juego. Los locales no tienen gran nivel técnico, más allá de la habilidad del joven inglés Sone Aluko (18 años), cedido por el Birmingham. Aunque sí mucha garra. Se adelantaron con un gol de cabeza en un córner, una acción muy británica. Pero les pagaron con la misma moneda cuando Branislav Ivanovic, ese defensa serbio interesantísimo, empató el partido. La segunda parte tuvo mucha pelea y el marcador no se movió. El equipo de Calderwood visitará en su próximo encuentro europeo el Vicente Calderón. No debe ser rival para el Atlético: lejos de su tierra y de la tormenta, parece un equipo bastante flojo. Al menos esa sensación dio en Atenas, donde cayó por 3-0.

Etiquetas: , , , , , , ,

jueves, abril 12, 2007

El Milan es el gato de las siete vidas

Era una batalla entre viejos supervivientes, entre equipos que se han especializado en remontar eliminatorias cuando parecían muertos. Equipos que pueden no jugar mejor que tú, pero que casi siempre te ganan. Hoy estaba en juego la supremacía en este arte que históricamente han dominado alemanes e italianos, y el Milan se ha llevado el premio de la forma que más justamente le consolida como el gato de las siete vidas: con esa mezcla de fortuna y oficio que deja al contrario quejándose ante el destino, reclamando que la lógica aparezca para corregir lo que parece una broma pesada. El Bayern probó esta vez lo que se siente en el bando de los desgraciados: tuvo más el balón (58-42), disparó el doble de veces (19-8) y apabulló en saques de esquina (7-1), pero se estrelló frente a un muro y lo mataron a la contra.

Y es que vistos los primeros veinticinco minutos, no tenía el partido pinta alguna de remontada milanista. El Bayern tocaba con esa admirable personalidad que ha mostrado en partidos importantes de esta Champions. Quizá sin un genio que diera la vuelta de tuerca definitiva en materia de desequilibrio, pero con alguna combinación colectiva más que reseñable. Claro que cuando se puso 0-2 abajo en cinco minutos -por dos chispazos de calidad de Seedorf- la ansiedad le pudo y ya no volvió a mostrar la misma claridad, aunque siguió creando cierto peligro mediante su tradicional empuje. Acusó la ausencia de Schweinsteiger, sin lugar a dudas el jugador de su plantilla que más se acerca al perfil de futbolista diferente, y el que incluso teniendo una tarde espesa se puede sacar un latigazo desde treinta metros imposible de defender. Y el Milan resistió con bastante entereza, con Ambrosini muy cerca de los centrales y con un trabajo enorme de todo el centro del campo. Ancelotti acabó el partido sin delanteros puros, como evidenciando que esta nueva versión rossonera no tiene nada que ver en cuanto a estética con el equipo que fue campeón en 2003 -y que, por ejemplo, dio un recital de fútbol valiente en Riazor ganando 0-4-, pero que es igualmente competitiva. Eso está en el carácter de la institución y se transmite entre los jugadores que visten esa camiseta. Y por ello, aunque a día de hoy haya un mundo en cuanto a virtudes entre este Milan y el Manchester United, no habrá que descartar para nada al equipo italiano. Es como los gatos: tiene siete vidas.

Etiquetas: , , ,

miércoles, abril 04, 2007

Van Buyten, el justiciero

Es cierto que las mejores ocasiones del partido fueron para el Milan. También lo es que el Bayern marcó prácticamente en sus únicas oportunidades claras. Pero el empate de anoche en San Siro me pareció justo. Una vez más, Hitzfield demostró que sus tiempos de conservadurismo extremo han pasado a mejor vida. Los bávaros ni renunciaron al balón ni se atrincheraron atrás. Jugaron con enorme personalidad y terminaron el partido con mayor posesión que el rival en el global de los noventa minutos. Así que el 2-2 final de van Buyten probablemente hizo justicia a las intenciones mostradas por ambos conjuntos -de nuevo Ancelotti jugó todo el encuentro con un único punta-, y más si consideramos que el penalti con el que Kaká volvió a adelantar a los locales fue un regalo escandaloso que incluso la propia prensa italiana definió como tal.

Así que el defensor belga volvió a ejercer de justiciero imperial, mostrando todo el poderío que en el Marsella le convirtió en uno de los centrales de moda del fútbol europeo. Los dos tantos de ayer sitúan su marca personal en 41 goles como profesional en partidos oficiales, una cifra espectacular para la posición que ocupa en el campo y más teniendo en cuenta que ninguno ha sido de penalti. Está claro que ahora en el Bayern configura junto a Lucio la pareja de centrales más ofensiva del fútbol mundial, aunque su seguridad en el área propia ya sea otra cuestión bien distinta.

Poco se puede decir de la otra eliminatoria, que el Liverpool dejó vista para sentencia. No le dio un baño de juego al PSV, pero anuló su ataque por completo -una vez más- y mostró una pegada fantástica en los últimos metros. Mención especial merece Steve Finnan, que aprovechó de maravilla el espacio que deja Gerrard cuando se va hacia el centro y subió la banda para colocar dos centros precisos que valieron dos goles. Los holandeses estuvieron terriblemente inocentes y no se comprendió que, tras el descanso, Koeman sustituyera a Farfán por el chino Sun Xiang. Por mucho que el peruano estuviera lesionado, la opción elegida por el técnico holandés resultó chocante, sobre todo con el 0-1 en el marcador. Sólo recurrió a Kluivert cuando Riise ya había puesto el 0-2 y había dejado la eliminatoria prácticamente sentenciada.

Etiquetas: , , , , ,

martes, abril 03, 2007

PSV: el asiduo inesperado

Buscar Eindhoven en un mapa de Europa y no encontrarla no es tan raro. De hecho, se trata de una ciudad con poco más de 200.000 habitantes, sólo la quinta en población de un país pequeño. Que Amsterdam y Rotterdam tengan equipos de fútbol importantes en el panorama internacional es hasta cierto punto lógico, pero no lo es tanto que haya surgido un campeón de Europa en una localidad provinciana -Eindhoven no forma parte del Randstad, la conurbación que une a las cuatro principales metrópolis del país: las dos anteriormente mencionadas más La Haya y Utrecht-. Y sin embargo, y sobre todo gracias a la esponsorización de la compañía local Philips, cuyo nombre figura tanto en la nomenclatura oficial del club -PSV significa Philips Sport Vereniging- como en la del estadio, en Eindhoven llevan años disfrutando de un equipo de fútbol que se codea con la elite europea, que ya ganó el máximo torneo continental en 1988 y que ha tenido en sus filas a futbolistas del nivel de Ronald Koeman, Romário, Ronaldo, Luc Nilis, Ruud van Nistelrooy o Arjen Robben. Pero el gran milagro del PSV ha sido su capacidad para regenerarse constantemente, su habilidad para descubrir nuevos talentos que ocupen el lugar de aquellas estrellas que inevitablemente van emigrando a ligas de mayor prestigio.

Hace dos años, el PSV se quedó muy cerca de la final de Estambul al perder en el último minuto una eliminatoria ante el Milan que probablemente mereció ganar. En el partido de vuelta en Eindhoven, Hiddink sacó el siguiente once titular: Gomes; Lucius, Alex, Bouma, Lee; Vogel, Cocu, van Bommel; Park, Vennegoor, Farfán. Seis de estos futbolistas dejaron el club en verano, todos ellos piezas absolutamente fundamentales, y pese a ello el PSV volvió a ganar la siguiente liga holandesa con enorme facilidad. Hoy el equipo de la Philips volverá a jugar un encuentro de cuartos de final de la Champions, dirigido por otro técnico -Koeman- y con un once titular que probablemente sea el formado por Gomes; Kromkamp, Salcido, Da Costa, Xiang; Méndez, Simmons, Cocu, Väyrinen, Culina; Farfán. Únicamente tres coincidencias con la alineación de dos años atrás -podrían ser cuatro, pero Alex está lesionado-, equipo prácticamente nuevo, pero otra vez saboreando el glamour de las rondas más avanzadas del torneo más prestigioso.

Y como siempre, será el rival el que salga con el cartel de favorito. Casi mejor. Así cayó el Arsenal y así cayó el Lyon en 2005. La eliminatoria enfrenta a dos conjuntos que superaron la fase anterior con el contragolpe como plan básico, por lo que será interesante averiguar cuál de los dos asume esta vez la responsabilidad de llevar el peso del partido. Por jerarquía debería ser el Liverpool. El hat-trick de Peter Crouch ante el Arsenal podría hacer dudar a Benítez de si insistir con su pareja favorita Kuyt-Bellamy o repetir el sistema del sábado, en el que Gerrard jugó con libertad por detrás del altísimo punta ex Southampton. El resto del equipo, salvo el lógico cambio de Mascherano por el sancionado Sissoko, será muy parecido al que vimos ante el Barça.

En el otro enfrentamiento del día de los cuartos de final, probablemente veamos un duelo con enormes precauciones por parte de ambos equipos. En el Milan, porque esa es la nueva tendencia de Ancelotti -jugó toda la eliminatoria ante el Celtic con un único punta y el sábado en Roma acabó el partido de igual forma, cuando el empate no era un botín suficiente para un equipo que debe recortar la ventaja de los rivales para alcanzar el cuarto puesto-. Parece que esta vez el elegido para pegarse solo contra toda la defensa rival será Alberto Gilardino, reforzado tras el tanto del Olímpico. En el Bayern, el conservadurismo será más bien una cuestión obligada: con van Bommel sancionado, Hitzfield no dispone de ningún jugador de parecidas características, por lo que es posible que supla su baja con un doble pivote de carácter defensivo, dando entrada al joven Ottl. Hablando de inexpertos, otra de las claves del partido será la capacidad que tenga el portero Rensing para superar la presión de jugar un encuentro tan trascendente y en un estadio tan imponente, aunque es cierto que el año pasado ya fue titular en el encuentro de ida de octavos ante el Milan en el Allianz -terminó 1-1-. Será uno de los grandes protagonistas de una atractiva noche de Champions.

Etiquetas: , , , ,

jueves, marzo 08, 2007

En lo que consiste el fútbol

Dijo anoche Cesc Fàbregas en RAC-1 algo así como que empieza a pensar que jugar bien no es lo más importante. Que a veces sería mejor jugar mal y ganar los partidos. En el amanecer posterior a la eliminación europea, el Arsenal se cuestiona la efectividad de su filosofía tras protagonizar nuevamente la misma película de siempre: control absoluto, posesión insultante, ocasiones clarísimas, definición deficiente y fragilidad defensiva a balón parado. Mientras la visión romántica clama al cielo contra la enésima injusticia, el realismo más duro admite que el fútbol consiste precisamente en marcar goles y evitar encajarlos, justo lo que hicieron mal los gunners en una eliminatoria que perdieron ante el PSV de forma increíble.

Aunque el despertar ha sido igualmente duro para el resto de equipos eliminados. El Madrid no tiene ni el consuelo del buen juego, pues fue incapaz de generar un fútbol de ataque fluido para remontarle a un Bayern Munich que dio la sensación de clasificarse haciendo muy poco. Los errores defensivos del equipo de Capello rayaron lo inexplicable, y dio la sensación de que los cambios llegaron muy tarde. En un equipo que anda muy justito de talento individual para desequilibrar los partidos, Cassano y Robinho ingresaron en el campo cuando el Madrid ya jugaba a remolque. Y el fútbol colectivo ni apareció ni se le esperaba, sobretodo por la presencia de ese trivote absolutamente novedoso en el que el teórico distribuidor lleva dos meses en el fútbol europeo y no está acostumbrado a su ritmo.

El Celtic aguantó mucho más de lo previsto en San Siro, pero su destino siempre dio la sensación de ser la caída más cruel: recibir un gol en el primer minuto de la prórroga y darse luego cuenta de su incapacidad para crearle peligro al Milan. Claro que el milagro hubiera sido más factible si Strachan no llega a retirar a Nakamura, el más creativo de sus futbolistas, el más talentoso, el mejor de todos. Ancelotti mostró la cara más radical del conservadurismo jugando todo el partido, prórroga incluida, con un único delantero pese a medirse en casa al visitante más flojo de todos los octavos. Qué irónico es el fútbol: a treinta puntos de su eterno rival en la Serie A, el club de Berlusconi puede mofarse ahora del Inter por ser, una vez más, el único club de la ciudad que presenta su candidatura al título de la Champions.

Y Larsson marcó con el United para que, en caso de victoria final, su nombre aparezca entre el de los hombres que gestaron el título. Y es evidente que tras la criba terrorífica de estos octavos, el equipo de Ferguson se ha catapultado entre los máximos favoritos. Tras una temporada de magnífica rivalidad en lo alto de la Premier, hay quien empieza a ver una final Man Utd - Chelsea.

Etiquetas: , , , , , , , , , ,

domingo, marzo 04, 2007

Cosas que no pueden creerse

Que el Manchester United haya ganado en Anfield. El Liverpool dominó el partido, no dejó jugar a su rival y tuvo las mejores oportunidades del partido. Las únicas, de hecho. Los red devils chutaron a puerta por primera vez en el minuto 92, en el que fue el gol del triunfo de John O'Shea, precisamente el jugador que sustituyó a Wayne Rooney en un cambio de Ferguson que evidenciaba que el técnico escocés se conformaba con el empate. Paul Scholes había sido expulsado, por lo que el punto, si ya se daba por bueno con igualdad numérica visto el desarrollo del partido, se convertía en magnífico para el United. Al final fueron tres y no puede creerse.

Que Cech sacara esos dos balones a Andy Cole y a Kanu. El Chelsea ganaba 0-1 en Fratton Park y el Portsmouth buscaba el tanto del empate. Lo habría logrado si el portero checo no llega a sacar dos manos imposibles que salvaron el resultado para el equipo de Mourinho. El técnico portugués lo tiene claro: sin la lesión de su arquero titular, los blues serían ahora líderes de la Premier. Eso nunca lo sabremos, pero está claro que desde su vuelta y la de Terry el Chelsea vuelve a parecer tan sólido como en las dos temporadas anteriores. Algunos amantes del riesgo seguimos creyendo que acabarán llevándose el título. De momento siguen vivos y no puede creerse.

Que el Bayern se haya reenganchado a la Bundesliga en sólo dos jornadas. Es el campeón, tiene la mejor plantilla de Alemania y nunca hay que darle por muerto, pero nadie podía imaginar que en cuestión de ocho días le recortaría la mitad de la ventaja al líder Schalke. En Berlín ganó por pegada y anotando dos goles al contragolpe, y, lo que es más importante, recuperó a un Podolski que hasta ahora estaba desaparecido. Gol y asistencia del mejor jugador joven del último Mundial, que despierta en el momento decisivo de la temporada. Justo cuando los próximos tres visitantes del Allianz serán el Madrid, el Werder Bremen y el Schalke. Antes de abril el Bayern puede ser líder de nuevo y no puede creerse.

Que exista un futbolista como Daniel Alves. Lo de mejor lateral del mundo empieza a quedarse corto. Su exhibición ante el Barça le confirma como un superdotado físico. Ataca, defiende, vuelve a atacar, vuelve a defender, recupera, corre, centra, chuta, corre, regatea, chuta, corre, centra... Rompe el mito del lateral ofensivo que se olvida de defender. Lo hace todo. Está en todas partes. Y como ya dejó entrever en el Mundial sub-20 de 2003, en el que fue el mejor jugador del torneo -aunque no le dieran el premio- partiendo de una posición tan marginal como el lateral derecho, ahora amenaza con hacer lo propio en un campeonato tan prestigioso como la liga española y no puede creerse.

Que el Paris-Saint Germain esté en zona de descenso. Una plantilla pensada para pelearle el título al Lyon y una institución que representa al único club importante de la capital de Francia. Ingredientes suficientes como para, incluso en una temporada nefasta, no pasar apuros para mantener la categoría. Tras flirtear con la zona caliente durante varias semanas, el PSG ha caído finalmente en los tres últimos puestos tras perder 2-0 en el campo del Sedan, hasta hoy farolillo rojo de la Ligue 1. Paul Le Guen deberá trabajar mucho para mantener a su equipo en primera y no puede creerse.

Etiquetas: , , , , , , , ,

miércoles, febrero 21, 2007

Pequeños ultrajados y enfermos que renacen

El Lille, que ni pertenece al G-14 ni conoce mucho el glamour -por mucho que esta sea una palabra francesa-, que juega en un pueblo próximo porque no tiene estadio y que hasta hace cuatro días tenía una camiseta invendible en cuestiones de márketing por lo repleta que estaba de anuncios publicitarios, se ha sentido estafado esta noche en su debut en unos octavos de final de la Champions League. Como el que recibe una invitación especial para acudir a la reunión de un club selecto y luego no puede pasar a la sala VIP, como el alumno que siente que le corrigen los exámenes con excesivo rigor porque la fama de mal estudiante ya le precede, como el chico de familia humilde al que no dejan entrar en la discoteca de moda porque no va bien vestido. Es el más modesto de los dieciséis equipos que quedan en la máxima competición continental, y este complejo le ha hecho enfurecerse cuando el árbitro del partido ha cumplido un reglamento probablemente justo pero inmensamente cruel. Gol anulado a Odemwingie por un ligero empujón, tanto válido de Ryan Giggs al ejecutar una falta mientras el portero colocaba la barrera. Un 0-1 que les deja casi fuera, un resultado inmerecido por lo que había sido el partido, una forma de perder que no puede digerirse bien. En el acto de rebeldía más llamativo en los tiempos de Champions, los franceses casi se retiran del campo y boicotean la competición. Al final no lo hicieron, pero ya se empieza a especular con una sanción. Y si tenemos que ser objetivos y rigurosos -que sí, tenemos que serlo- debemos decir que el Lille no tiene razón y que ha rozado un acto de indisciplina muy grave. Pero si tenemos que ser humanos -que también-, escribamos que sentimos simpatía por un equipo pequeño que ha osado medirse a los más grandes y que, estando muy cerca de la recompensa, se ha llevado el más amargo de los disgustos.

Detalles románticos al margen, la eliminatoria más interesante estaba a priori en el Bernabéu. A posteriori, también. El Madrid salió con una intensidad y una voluntad de ataque desconocidas en los últimos meses, quizá producto de ese doble pivote impensable en un equipo de Capello y que se escribe con "g" de gusto. El Bayern confirmó los pronósticos y no salió a atrincherarse. De hecho, de su valentía al adelantar la línea defensiva nació el 1-0 de Raúl tras magnífico pase de van Nistelrooy. Que los bávaros tienen problemas graves atrás quedó patente en los tres tantos que recibieron. Y como ya sucedió en San Siro, gustaron mucho más cuando se fueron descaradamente al ataque. El Madrid se excedió retrasando tanto las líneas, ya que a un rival con esa pegada darle tiempo, balón y campo es invitarle al gol. Casillas retrasó el 3-2 con una mano prodigiosa, pero no pudo hacer nada ante el zapatazo de van Bommel, bombardero habitual. Y la parroquia blanca se fue cabizbaja, casi olvidando que había visto el mejor primer tiempo de la temporada y que Raúl, una vez más, había aparecido en un partido grande para demostrar que su estatus de leyenda no se lo inventó nadie, sino que lo construyó él. Digamos que, pese a cometer errores importantes, ambos equipos mostraron estar más vivos de lo que en un principio parecían, como lo estará la eliminatoria en una vuelta en el Allianz que se antoja antológica.

En los otros dos partidos, sobresalieron dos porteros: Artur Boruc evitó una victoria del Milan en Glasgow que sin duda mereció, y Heurelio Gomes tuvo mucho que ver en el 1-0 del PSV ante el Arsenal en Eindhoven. Los de Wenger dominaron el partido como se preveía, llegaron con cierta asiduidad y disfrutaron de claras ocasiones de gol, pero como tantas otras veces carecieron de remate. Édison Méndez marcó casi en la única de los holandeses y luego los gunners se estrellaron contra su ansiedad. Les va a costar remontar en la vuelta, pero incluso perdiendo han evidenciado que son mejor equipo de fútbol que su rival.

Etiquetas: , , , , , , , ,

martes, febrero 20, 2007

Vuelven los sueños

Llega la Champions. Hora era. Adiós, veladas tristes sin fútbol europeo; adiós, noches sin música de estrellas; adiós, cielos sin luz proyectada por los ídolos del nuevo mundo. No hay espectáculo mayor a nivel de clubes, no hay sueños más bellos que aquellos en los que aparece la Copa de Europa, no hay excitación más estimulante que los minutos finales de un partido en el que tu equipo se juega seguir avanzando en la pirámide del continente. Vuelve con cuatro partidazos. Y es que en este torneo, todos lo son.

Real Madrid-Bayern, Madrid, Santiago Bernabéu, 20:45
Un día fue un duelo de colosos. Siempre llevará la etiqueta de gran clásico. Pero hoy a ambos les llueven palos de sus respectivas prensas críticas y aficiones disgustadas. Podría llamarse partido de la desorientación, pues los dos técnicos no tienen muy claras ni las piezas ni su colocación para formar su once ideal. Hitzfield tiene excusa: acaba de llegar. Pero fue este mismo caos el que se cargó a Magath. Ahora vuelve el técnico de la última Copa de Europa bávara, la que consiguió con un planteamiento ultradefensivo, haciéndose fuerte en su área y matando al contragolpe. El recuerdo del pasado, las dudas del presente y la figura del mismo entrenador hacen pensar en Madrid que el Bayern volverá a encerrarse como en los viejos tiempos. Pero sus débiles automatismos sugieren que no podrá hacerlo. Lleva toda la temporada jugando con un 4-4-2 con rombo en el centro del campo, con un único centrocampista específicamente defensivo. ¿Es posible cambiarlo todo ahora por un partido? El mejor encuentro que ha jugado el campeón alemán en toda la 2006-07 fue en San Siro, dominándole el partido al Inter y tocando el balón. Es difícil que se repita, pero el ejemplo muestra que el Bayern que construyó Magath no estaba pensado para cerrarse atrás, y si ahora Hitzfield lo pretende actuará contra la naturaleza de la propia plantilla. Parece, pues, que seguirá apostando por el mismo sistema, y que esta vez colocará a sus mejores hombres en sus puestos específicos. Van Bommel jugará como medio centro llegador, Schweinsteiger partirá desde la izquierda para tirar la diagonal y bombardear la portería contraria con sus temibles cañonazos y Hargreaves será el pivote defensivo. Podolski, más rápido que Pizarro, tiene serias posibilidades de acompañar a Makaay arriba, algo que parece lógico teniendo en cuenta que es factible que el Bayern pueda disfrutar de espacios en ataque. En cuanto al Madrid, poco se puede esperar del funcionamiento colectivo de un equipo que hoy juega con un doble pivote y mañana con otro, que hoy apuesta por dos extremos profundos y mañana por dos jugadores de banda que tienden más a irse hacia el centro. Sólo la aparición de algún futbolista determinante -a Raúl, rendimiento actual al margen, se le dan bien este tipo de partidos- puede decantar la eliminatoria de su lado. Entre los dos enfermos, el español parece tener peor cara.

Alineaciones probables:

Real Madrid: Casillas; Miguel Torres, Helguera, Cannavaro, Roberto Carlos; Emerson, Gago; Beckham, Guti, Raúl; van Nistelrooy.

Bayern: Kahn; Salihamidzic, Lucio, van Buyten, Lahm; Sagnol, Hargreaves, van Bommel, Schweinsteiger; Makaay y Podolski.

Celtic-Milan, Glasgow, Celtic Park, 20:45
Dice el tópico que es mejor jugar la vuelta en casa. Parece evidente que, para equipos como el Celtic, es todo lo contrario. Los católicos de Glasgow se metieron en la final de UEFA de 2003 jugando todos los encuentros de ida en su propio estadio. Y en esta eliminatoria de Champions frente al Milan da la sensación de que es precisamente el orden de los partidos el único factor que les da cierta opción. ¿Por qué? En un equipo que baja tanto su rendimiento lejos de casa, jugar la ida en San Siro sería acudir a su santuario prácticamente eliminado. Ahora pueden intentar repetir el guión de sus últimas hazañas europeas -por ejemplo cuando apearon al Barça en 2004-: cobrar ventaja en Escocia y defenderla con uñas y dientes en la vuelta. Su receta: fútbol directo, mucha fuerza en el centro del campo y calidad en las bandas con McGeady y Nakamura. Ah, y Vennegoor, que cayó contra el Milan con el PSV en semifinales de 2005 y aún le duele. Visto el partido de los italianos en Siena, es evidente que pueden sufrir ante cualquier balón colgado al área. Ancelotti tiene problemas en la delantera, ya que no puede contar ni con Ronaldo ni con Inzaghi. Alberto Gilardino llega tocado, pero a poco que se encuentre en condiciones debería ser la referencia junto a Oliveira. Será una preciosa batalla entre dos equipos que proponen ritmos muy distintos.

Alineaciones probables:

Celtic: Boruc; Wilson, O'Dea, McManus, Naylor; Nakamura, Gravesen, Lennon, McGeady; Miller y Vennegoor.

Milan: Kalac; Oddo, Kaladze, Maldini, Jankulovski; Gattuso, Pirlo, Ambrosini; Kaká; Gilardino y Oliveira.

Lille-Manchester United, Lens, Félix Bollaerd, 20:45
Llegó la gran noche para el modesto equipo norteño. Modesto en Europa, porque en Francia ha conseguido establecerse como uno de los más grandes con una admirable regularidad en las últimas temporadas. Pero esta gran fiesta europea los tiene ansiosos, como se deduce de sus recientes malos resultados en el campeonato doméstico: un punto de nueve posibles. Para recibir al líder de la Premier no estará el jugador más desequilibrante en ataque, Abdel Kader Keita -lo que ha alegrado a Patrice Evra, que se ahorra tener que medirse a él-, pero sí podrá jugar el gran Mathieu Bodmer, uno de los hombres del año en la liga francesa. Ludovic Obraniak, fichado en enero procedente del Metz, debutará en la máxima competición continental y puede convertirse en el factor sorpresa, pues está claro que el United poco le ha visto jugar. No será un encuentro fácil para los ingleses, que ya perdieron ante el Lille el año pasado y que no están muy acostumbrados a medirse a equipos que realicen una presión tan intensa como la del conjunto de Claude Puel, siempre bien armado en el doble pivote con Makoun y Cabayé. El marrón de intentar parar a Cristiano Ronaldo le corresponderá a Tafforeau, buen lateral, pero quizá no tanto como para anular al extremo de moda en el fútbol mundial. Larsson intentará dejar huella también en una Champions de la que, en principio, sólo podrá disfrutar en esta eliminatoria. Cruce de favoritismo red devil, pero sin que ello quiera decir que tenga que sentenciar en la ida.

Alineaciones probales:

Lille: Silva; Chalmé, Tavlaridis, Plestan, Tafforeau; Cabayé, Makoun; Débuchy, Bodmer, Obraniak; Odemwingie.

Manchester United: Van der Sar; Neville, Ferdinand, Vidic, Evra; C.Ronaldo, Carrick, Scholes, Giggs; Larsson y Rooney.

PSV Eindhoven-Arsenal, Eindhoven, Phillips Stadion, 20:45
A estas alturas de la pasada temporada, el equipo de Wenger llegaba a Madrid con el papel de víctima y sin ninguna opción según la mayoría de los críticos. Entonces el técnico galo se inventó un sistema 4-1-4-1 que le dio un excelente resultado y que mantuvo hasta la final de París. ¿Lo repetirá de nuevo? Podría hacerlo, pero hay dos factores que invitan a pensar que no será así. El primero: el PSV Eindhoven no es un rival tan temible como Juventus o Madrid, por lo que los gunners no se verían obligados a modificar un sistema que refuerce su zona ancha y busque la recuperación y la salida rápida. En otras palabras: pueden seguir proponiendo el fútbol de toque con el que suelen enamorarnos en la Premier. Segundo factor: el enorme momento de forma de Manu Adebayor convertiría en una osadía dejarle en el banquillo. Lo más lógico, pues, quizá sea que forme pareja con Thierry Henry. La otra gran duda está en el lateral derecho, donde tanto Eboué como Hoyte causan baja. El polivalente Willy Gallas tiene muchos números de ocupar el puesto. El PSV llega al partido aliviado por la buena jornada del domingo, en la que recuperó parte de la ventaja que había dejado escapar catastróficamente las tres semanas anteriores. La probable baja de Farfán representa un enorme contratiempo para Koeman, pues el peruano es su mayor activo goleador. Diego Tardelli ocuparía su puesto con la confianza de haber marcado en el último encuentro de Eredivisie. Los veteranos Simmons y Cocu tienen ante sí un reto muy complicado: intentar frenar a uno de los equipos que imprime mayor velocidad en la circulación de balón en el centro del campo. Ah, Henry lleva cuatro semanas muy por debajo de su nivel habitual, lo que a muchos les hace pensar que se está reservando para la Champions. Si es así, el favoritismo londinense, que ya parece claro visto su buen 2007, se tornará evidente.

Alineaciones probables:

PSV Eindhoven: Gomes; Kromkamp, Álex, Da Costa, Salcido; Méndez, Simons, Cocu, Culina; Tardelli y Koné.

Arsenal: Lehmann; Gallas, Touré, Senderos, Clichy; Hleb, Fabregas, Gilberto, Rosicky; Adebayor y Henry.

Etiquetas: , , , , , , , , , , ,

domingo, febrero 18, 2007

Las erres del sábado

Ronaldo. El brasileño marcó dos goles y asistió a Oliveira en otro. Fue un debut magnífico en la titularidad, no sólo por su incuestionable aportación, sino también por las sensaciones que dio. Se ofreció, se movió y pareció de nuevo un delantero temible. Luego Capello le quitó cierto mérito diciendo en rueda de prensa que la liga italiana es hoy en día más sencilla que la española y la inglesa. Quizá sea cierto, pero il fenomeno sería ahora la apuesta más sólida para ser máximo anotador de la Serie A si tuviera todo el campeonato por delante.

Reading. El equipo revelación de la Premier decidió cuando empezó la FA Cup que utilizaría el torneo más antiguo del mundo para dar minutos a sus jugadores menos habituales. La elección de Coppell no ha hecho más que propiciar que la capacidad de sorprendernos de este recién ascendido sea aún mayor. Ayer empató en Old Trafford sin ocho titulares en el equipo inicial y forzó un replay que incluso está generando debate: Queiroz se ha sumado a Wenger en la reclamación del francés de solicitar que se disputen prórrogas también en el primer partido. Claro, ambos igualaron contra rivales teóricamente inferiores. Y eso que jugaban en casa...

Roque Santa Cruz. El paraguayo fue la gran novedad en el once del Bayern en Aachen, pero el resultado fue el mismo que en los tres anteriores desplazamientos: derrota. No era titular desde el 8 de octubre, pero está claro que no aprovechó su oportunidad. Tuvo una ocasión muy clara, la falló y en el descanso se quedó en la caseta sustituido por Pizarro. Parece pues que no estará en el once inicial del Bernabéu, para el que Hitzfield debe tener muchas dudas viendo las últimas actuaciones de la mayoría de sus jugadores.

River. Ganaba en la cancha de Newell's por 1-2 con un doblete de Farías que le permitía seguir con un inicio perfecto: seis puntos de seis posibles. Metía presión a Boca de cara al debut de Riquelme, esta noche ante Central. Pero como tantas otras veces, el partido no terminó. Hubo incidentes en las gradas y batallas de proyectiles. Sucede demasiado en Argentina que la hinchada que va perdiendo decide obligar a la suspensión de una forma absolutamente bochornosa. Hay que encontrar soluciones ya.

Etiquetas: , , , , , , , , , , , ,