Otro jueves interesantísimo de UEFA Cup. Me encanta esta competición porque permite ver a equipos que normalmente son difíciles de seguir. Siempre descubres a algún jugador nuevo o observas más a fondo a alguno que habías visto poco. Y con los horarios tan bien puestos, permitiendo una sesión triple: a las 17:00, Spartak-Leverkusen; a las 19:00, Bayern-Bolton; a las 21:00, Aberdeen-Lokomotiv. Ese fue mi menú, pero se podían diseñar muchos otros. ¡Ay, ojalá la Champions fuera así! Con todos los partidos a la misma hora, uno se vuelve loco a la hora de elegir...
Empecemos elogiando a Zenit y Spartak. El domingo por la mañana (12:00 hora española, 14:00 hora de Moscú) se juegan el título de la liga rusa en una apasionante última jornada. Muchos equipos hubieran optado por alinear un once alternativo en el compromiso de UEFA Cup que tenían este jueves, sólo unas 60 horas antes de la cita más importante del año. Especialmente en el equipo de San Petersburgo, que llega dependiendo de sí mismo para lograr su primer campeonato nacional desde la desintegración de la URSS (y segundo en toda la historia, ya que sólo ganaron la liga soviética en 1984). Pues ambos pusieron a sus mejores jugadores sobre el campo. No sólo eso: ganaron sus respectivos partidos, muy complicados a priori.
El Zenit remontó en Larissa (donde perdió el Blackburn Rovers, que va sexto en la Premier) y
el Spartak derrotó al Bayer Leverkusen. En los moscovitas volvió a destacar Kalinichenko. No se entiende que el ucraniano no haya jugado en Inglaterra, Italia o España. Su precisión en los centros se acerca a la de Beckham. Genera una gran cantidad de oportunidades de gol. El penalti del 1-0 nació de un envío suyo y el del 2-0 se lo hicieron a él. Un jugador que gana partidos.
Lo del Allianz es difícil de explicar. El Bolton se adelantó pronto y luego se echó muy atrás. Era imposible que aguantara todo el encuentro, regalando la posesión a un Bayern que atacaba con criterio y que movía el balón con velocidad. La lógica remontada se produjo, y viendo la incapacidad del rival, Hitzfield retiró a Ribéry, Schweinsteiger y Podolski, los tres mejores del partido. El ex delantero del Colonia, por cierto, anotó sus dos primeros goles con el equipo bávaro desde el mes de marzo -en septiembre había marcado con la selección-. Sólo iban 2-1, pero el choque parecía sentenciado. Hasta que a diez minutos del final, en un saque de banda aparentemente inocente, Nolan peleó un balón en el área alemana, logró entregárselo a Davies y éste empalmó a la red.
Un empate que no se podía creer. Tanto afectó el golpe al líder de la Bundesliga que cayó en la precipitación y no logró crear peligro real en el tiempo que faltaba. Gary Megson logró salvar un punto al final -como ya hizo el domingo en Premier ante el West Ham-, pero su equipo sigue dando sensación de candidato evidente al descenso.
Muchos se han preguntado hoy cómo fue posible que ese Rangers tan limitado que vimos en el Camp Nou lograra sacar un empate en casa ante el Barça. Pero la incomodidad de jugar en Escocia, por muy superior que seas, la experimentó esta noche también el Lokomotiv de Moscú. El tiempo tampoco ayudó: en el mítico Pittodrie de Aberdeen nevaba violentamente y soplaba un viento que añadía aún más hostilidad a las condiciones de juego. Los locales no tienen gran nivel técnico, más allá de la habilidad del joven inglés Sone Aluko (18 años), cedido por el Birmingham. Aunque sí mucha garra. Se adelantaron con un gol de cabeza en un córner, una acción muy británica. Pero les pagaron con la misma moneda cuando Branislav Ivanovic, ese defensa serbio interesantísimo,
empató el partido. La segunda parte tuvo mucha pelea y el marcador no se movió. El equipo de Calderwood visitará en su próximo encuentro europeo el Vicente Calderón. No debe ser rival para el Atlético: lejos de su tierra y de la tormenta, parece un equipo bastante flojo. Al menos esa sensación dio en Atenas, donde cayó por 3-0.