Aunque para el torneo mayúsculo nos tocará esperar aún seis días -a buena hora llega, pensarán los aficionados del Barça, tras la erupción volcánica de Eto'o-, el fútbol europeo regresa esta tarde con los partidos de ida de los dieciseisavos de final de la UEFA Cup, esa competición que tanto nos gusta. El menú de miércoles no es que sea atractivo, es que lo es demasiado. Grandes encuentros que se solapan haciendo imposible la realización del instinto natural del "cazapartidos", deseoso de consumirlos todos. Para añadir más alicientes a un miércoles de escándalo, Bolton y Arsenal juegan el replay de la cuarta ronda de FA Cup en otra edición de un enfrentamiento que se está convirtiendo en un clásico de dudoso encanto para los
gunners.
Pero centrémonos en la UEFA. El plato fuerte llega a las 20:30 en el Weserstadion:
Bremen-Ajax. Hay quien se ha atrevido incluso a llamarlo "final anticipada", aunque eso supone olvidarse de otros favoritos que también cuentan como el que más -con el campeón Sevilla y el ya clasificado Tottenham a la cabeza-. A los hanseáticos el partido les llega en medio de una pequeña crisis tras los duros varapalos sufridos ante Schalke y Stuttgart en la Bundesliga. Todo lo contrario a los de Amsterdam, que en tres jornadas de Eredivisie le han remontado ocho puntos al PSV Eindhoven. Tiene además el equipo de Ten Cate la estructura que más hace sufrir al Werder: gente agresiva en una línea de tres en el centro del campo, buenos pasadores y delanteros rápidos. Aunque también, claro está, se medirá hoy a un ataque mucho más potente que los que debe afrontar semanalmente en su campeonato doméstico. La incógnita reside en saber si Huntelaar, suplente en los dos últimos encuentros, se habrá ganado el regreso al once tras su gol decisivo en La Haya. Ambos clubes no podrán contar con sus refuerzos invernales: Davids ya jugó la UEFA con los Spurs y Rosenberg -¡qué irónico!- lo hizo con el Ajax.
No está nada mal el partido que a las 18:15 jugarán en el Bay Arena
Leverkusen y Blackburn, equipos de media tabla en la Bundesliga y la Premier pero con varios futbolistas interesantes. Lastimosamente, quizá el mejor de todos, Morten Gamst Pedersen, se lo perderá por lesión. El equipo de Mark Hughes está haciendo una magnífica campaña europea y terminó primero en la fase de grupos, otro éxito más de un técnico galés que se está ganando una excelente reputación. El Bayer, en cambio, sufrió mucho para llegar a esta ronda, necesitando la victoria en la última jornada ante el Besiktas y no abriendo el marcador hasta el minuto 78. El polivalente Gonzalo Castro parece que ocupará de nuevo el lateral derecho, mientras que el hombre más adelantado será Steffan Kiessling, que dirimirá un duelo de altura con los centrales Henchoz y Nelsen. Aunque en estatura parezca equilibrado, el joven internacional sub-21 alemán es mucho más móvil, pero tiene todas las de perder en la batalla física.
Hoy entran en juego, también,
Osasuna y
Espanyol. Los navarros se miden a un Burdeos cuyo técnico Ricardo declaró ayer que su objetivo es ganar la competición. El Girondins está haciendo una campaña irregular, probablemente por los problemas de encaje de Johan Micoud, un futbolista de enorme talento pero que, según admite el propio técnico, desequilibra al conjunto. El ex del Bremen se siente más cómodo jugando por detrás de dos delanteros, pero el equipo es más sólido con un 4-4-1-1 con dos jugadores de banda abiertos -parece que hoy serán Faubert y Alonso- y con Micoud de segunda punta. Se preve una interesante lucha en el centro del campo, donde Mavuba y Ducasse forman uno de los dobles pivotes más completos y prometedores del fútbol francés.
El Espanyol, por su parte, se ahorrará de entrada el ambiente que crea el público del Livorno, uno de los más calientes de la Italia no sureña. Agresivo como pocos, ordenado como casi todos los transalpinos, el conjunto de Arrigoni fía todo su juego de ataque al acierto de Lucarelli, un punta motivadísimo siempre que defiende la camiseta del club de sus amores. Su asistente debería ser Fiore, fichado en enero para sustituir a Vigiani, que se marchó a la Reggina. El resto del equipo se dedica a defender, salvo en alguna subida por banda de Pasquale o alguna irrupción de Morrone, quizá el más ofensivo de los centrocampistas toscanos. El partido será duro ya que, aunque el Espanyol es técnicamente superior, el Livorno siempre es un equipo muy incómodo. Incluso para los grandes.