Sobre la lista de Domenech
Bacary Sagna cayó en el penúltimo corte. Mathieu Flamini, en el último. Los dos han rendido a un nivel superlativo esta temporada: no sólo para estar en la lista de 23, sino probablemente para ser titulares. No olvidemos que el Arsenal baja el nivel y pierde los partidos que lo alejan de los títulos en el momento en el que ambos salen del equipo por lesión. Hasta entonces, la escuadra de Wenger estaba siendo la mejor del fútbol europeo, y no sólo desde un punto de vista estético. Sagna ha sido quizá el mejor lateral derecho del año en las grandes ligas. Flamini, el mejor medio centro defensivo. Fue alucinante cómo anuló por completo a Kaká, el Balón de Oro, en la eliminatoria de Champions. No tener recambios para ellos dos condenó a los gunners a terminar sin títulos pese a haber firmado una temporada admirable. Domenech los deja en casa. Y se lleva a Lassana Diarra, gran promesa, pero suplente indiscutible de Flattuso en la primera parte de la temporada. Y se lleva a François Clerc, que jugó menos minutos que Reveillère en el carril derecho del campeón Lyon.
Se diría que a Domenech le da igual la temporada que hayas hecho: confía en unos hombres por encima del rendimiento. Se diría, digo, si no fuera porque al final convocó a Gomis y le recompensó su excelente trabajo. Raymond es un técnico que te descoloca. Nunca sabes por dónde te va a salir. Es uno de los personajes indiscutibles de la Eurocopa que se avecina. La presión le llega desde su propio vestuario: Gallas dijo que, como mínimo, Francia debe llegar a la final. Viendo todo lo que ha descartado -y hasta ahora no hemos mencionado a Trezeguet-, si no lo logra le va a llover una tormenta de críticas que quizá le haga perder el gusto por la astrología.
