jueves, mayo 15, 2008

Arshavin, por supuesto

Llegaron los grandes fichajes foráneos, el equipo creció y empezó a traspasar fronteras, pero en el momento decisivo apareció él. Como toda la vida. Como en los partidillos en las calles de San Petersburgo, como en las sesiones de entrenamiento en la academia Smena, como en los encuentros de tercera división con el filial del Zenit. El fútbol, para Andrei Arshavin, siempre ha sido muy sencillo. Allí donde la inemnsa mayoría de jugadores se atascan, él encuentra el espacio, el único agujero, el camino que resuelve el misterio del laberinto. Noventa minutos son muy largos, incluso ante un rival que intenta anestesiar el juego y llevarlo al terreno de la gris neutralidad. Pero si sobre el campo hay un genio que piensa más rápido que los demás y ejecuta con una precisión casi científica, también al Rangers de Walter Smith se le puede sorprender en un instante de desorganización provocada. Lo que no lograron Werder Bremen, Sporting ni Fiorentina lo hizo el campeón de Rusia. ¿La diferencia? Poseer a uno de los grandes especialistas mundiales en el último pase. En el definitivo. En el trascendente. En el que gana partidos.

Cuando Arshavin (Аршавин en cirílico, como mostró al mundo la camiseta con la que un niño -su hijo, imaginamos- recogió la medalla subido a hombros del héroe) iluminó la noche de Manchester con su genial asistencia a Denisov -otro canterano-, pareció evidente que el partido no se le podía escapar al Zenit. El Rangers tuvo sus opciones de empatar, una vez Smith metió a todos los atacantes que se había guardado en el banquillo, pero con el rival volcado la mayor calidad de los rusos convertía en la opción más lógica que un segundo tanto sentenciara el intercambio de golpes en el que se había convertido el partido. En el descuento llegó la mejor acción colectiva de toda la final, de nuevo con Arshavin como ideólogo principal. La gloria goleadora fue esta vez para Zyrianov, un futbolista que ha firmado una UEFA memorable. Pero el Man of the match estaba cantado. Arshavin, por supuesto.

Surgen ahora varias preguntas. ¿Está Arshavin listo para un grande? Sin ninguna duda. ¿Lo venderá el Zenit? No debería. Con el potencial económico de Gazprom y el cartel logrado con el título europeo, atraer grandes jugadores a San Petersburgo será a partir de ahora mucho más fácil. Este equipo es capaz de emprender una ambiciosa aventura en la Champions y su símbolo merece disfrutarla. Arshavin tiene a su alcance el sueño de todos: llegar a la cima sin moverse de casa. Ser el mejor y convertir al mismo tiempo al club de su vida en el mejor. Esa sería la historia más bella. La que se merece nuestro justamente idolatrado pequeño genio de San Petersburgo.

Etiquetas: , , ,

miércoles, mayo 14, 2008

Otra página más para completar la leyenda

Me encantan los jugadores jóvenes, pero siento un respeto absoluto por las leyendas. Y de éstas, pocas como Henrik Larsson, uno de los mejores profesionales que ha dado el fútbol en los últimos años, un delantero inteligente, goleador, emblemático. El lunes estaba jugando a golf y se encontró un mensaje en el buzón de voz. Era Lars Lagerbäck, el seleccionador nacional sueco. "Henke, te necesitamos", debió dejarle grabado. Y Henke se lo pensó y volvió a decir sí. Otra vez dio marcha atrás a su retiro internacional y aceptó acudir a la que, ahora parece que sí, será su última gran cita.

No es una llamada simbólica. Larsson no sólo puede aportar liderazgo. Le queda fútbol. Lo ha demostrado en la UEFA, donde ha liderado al Helsingborgs hasta rondas mucho más avanzadas de lo que sus hinchas podían soñar. Arriba, Suecia asustará. El mito acompañará a Ibrahimovic y Elmander. Cualquier combinación mete miedo. La suerte para los rivales es que el resto de líneas están varios niveles por debajo. No es la mejor versión del equipo nórdico la que acudirá a la Euro 2008. Quizá por eso, Henke ha decidido aportar su grano de arena para que su selección haga un papel digno.

Larsson me trae recuerdos de la final de UEFA de Sevilla, la primera vez que le vi en un campo de fútbol y no por la tele. Me impresionó. Sabía que era un goleador fantástico, pero entonces comprendí que él entiende el fútbol como muy pocos. Y que es esa comprensión la que lo ha hecho triunfar. El saber dónde situarse, el saber qué hacer con el balón en cada momento, el saber leer los partidos. Aquel día perdió, quizá porque se enfrentaba a Deco, otro mito. Luego, juntos ganarían una Copa de Europa que representa su mayor logro. Una recompensa merecidísima a una carrera legendaria.

Hablando de finales de UEFA, hoy hay otra. Y la juega el otro equipo de Glasgow, el gran rival del Celtic de Larsson. Walter Smith ha admitido que su Rangers no es favorito porque el Zenit logró ante el Bayern uno de los resultados más importantes de la temporada europea. Es la noche en la que Arshavin debe dar un paso gigantesco hacia la consolidación, porque mucha gente juzga a los futbolistas por lo que hacen en las finales. Pero conviene olvidar que sin show en cuartos, no hay final que valga. Y que, muchas veces, llegar ya es un triunfo. Permite prolongar los sueños de la hinchada, vivir viajes memorables, escribir capítulos imborrables en las vidas de las personas. Eso son las finales. La de hoy, que la disfruten Rangers y Zenit.

Etiquetas: , , , , , ,

viernes, mayo 02, 2008

Mucho más que Arshavin

Le hemos dedicado tantos comentarios elogiosos a ese pequeño gran genio que es Andrei Arshavin que quizá hayamos dado una imagen irreal del Zenit. Quizá alguien haya podido llegar a pensar que el equipo de Advocaat es algo así como su media punta canterano y diez más. Aunque cuando presentamos el gran reto del club de San Petersburgo hace más de un año -en la temporada en la que se lanzaba al asalto definitivo del título de liga- ya comentamos que se habían realizado fichajes de peso para diseñar un bloque competitivo repleto de jugadores importantes, hoy es necesario reincidir en la importancia de los actores secundarios. Algunos de ellos -Anyukov, Zyrianov, Pogrebnyak- internacionales con una selección rusa que tiene potencial para realizar una Eurocopa remarcable. Otros, extranjeros llegados a golpe de talonario -Tymoshuck, Domínguez- que, sobre todo en el caso del ucraniano, marcan diferencias. El 4-0 de esta tarde ante el Bayern habrá impresionado a los desconocedores del fútbol ruso, pero el Zenit lleva tiempo avisando y su intención a medio plazo es codearse con los gigantes del continente. Recuerdo que cuando lo discutíamos hace catorce meses esta afirmación parecía osada, pero hoy más que nunca cobra forma y adquiere visos de realidad.

El 4-0, probablemente, haya sido exagerado. En los primeros minutos, el Bayern generó mucho peligro en el juego aéreo. Pero poco a poco se fue diluyendo a medida que los contragolpes y la efectividad locales iban escribiendo la historia de una goleada legendaria. Memorable el segundo gol de Zyrianov, cuya maniobra se comió de forma escandalosa Demichelis intentando anticipar. Espectacular el encuentro de Anyukov, un lateral derecho aún relativamente joven y con potencial para jugar en equipos muy grandes. Imperial, como siempre, Tymoshuck, leyendo el partido a nivel táctico y recuperando casi todos los balones que pasaban por su zona. Y enorme Pogrebnyak, que se perderá la final por culpa de una norma que la UEFA quizá debería revisar. Ahora que todo el mundo habla tan bien de este punta internacional de 24 años, se hace evidente el buen ojo de Hiddink, que lo empezó a llevar a la selección cuando jugaba en el Tom Tomsk y era un absoluto desconocido para el gran público.

Si la primera semifinal nos enamoró, la segunda provocó un efecto muy distinto. Parece realmente increíble que el Rangers se haya metido en la final pasando casi todas las rondas de la misma forma: metido atrás siempre que sale de Ibrox, con nueve jugadores defendiendo y con Darcheville como único punta -Novo, Boyd y Cousin, que probablemente sean mejores, han sido carne de banquillo-. Lo he dicho muchas veces: puedes salir a defenderte, puedes ceder la iniciativa al contrario -el Zenit lo hizo y a todos nos ha encantado su fútbol-, pero meter a casi todo el equipo en el área propia me parece muy arriesgado. Los partidos son muy largos e invitas a los rivales a que te generen multitud de ocasiones. De hecho, la Fiorentina chutó esta noche 29 veces, pero fue incapaz de marcar. Pero reconozcámosle el mérito a Walter Smith: es innegable que le está saliendo bien ronda tras ronda. Y que es un maestro en el arte de organizar defensas que repliegan hasta el límite -aunque siempre cuenta con el desacierto rival como aliado-. Renunciando a los jugadores de talento -Buffel y Burke no juegan nada-, su Rangers es la reencarnación futbolística de la resistencia numantina. Es uno de los equipos menos estéticos de Europa, pero puede lograr cuatro títulos. Ah, que no se nos pase: si la selección española tiene problemas en el eje central, ahí está el inconmensurable Carlos Cuéllar pidiendo a gritos una oportunidad.

Etiquetas: , , ,

viernes, abril 25, 2008

Cuatro semis, cuatro empates

Las semifinales europeas, salvo en excepciones en las que puede encontrarse algún duelo muy desequilibrado, suelen ser tremendamente igualadas y plantean una enorme dificultad a los pronosticadores. El nivel es parejo, los que han llegado a las últimas rondas son los mejores y las precauciones, viéndose todos tan cerca de la gloria, se extreman. Los encuentros de ida de la penúltima ronda de la UEFA nos han dejado exactamente los mismos resultados que los de Champions: 1-1 y 0-0. La incógnita sobre la identidad de los finalistas sigue tan viva como a principios de semana.

En Munich, cuando el Zenit se dio cuenta de que su centro del campo está más capacitado que el del Bayern para dominar los partidos y tener la pelota, cambió el decorado por completo. Fue algo similar a lo que ocurrió, también en el Allianz, en el cuarto de final contra el Getafe. El equipo de Hitzfield se adueñó del partido a base de intensidad y agresividad en los primeros minutos, pero acabó a merced del rival cuando Zyrianov empezó a asociarse con sus compañeros. Era otra batalla de pegada contra juego combinativo, aunque al conjunto alemán le faltaba su golpeador más dañino, Luca Toni. El empate a uno se puede considerar justo porque las ocasiones se repartieron en ambas porterías y porque los episodios en los que cada equipo impuso el juego que más le interesaba también tuvieron una duración similar. Mejor resultado para los rusos, pero pésimas noticias de cara a la vuelta con la sanción de Arshavin. No comprendí que en Leverkusen, con 1-4 en el marcador y a falta de diez minutos, la estrella del Zenit no forzara una amarilla que lo dejara limpio. Embriagados por la euforia de la goleada, los técnicos rusos no se percataron de este detalle y ahora puede resultar decisivo en San Petersburgo. Aunque con Domínguez y Tekke, Advocaat tiene opciones para suplir a su crack con ciertas garantías. Nunca será lo mismo, pero al menos hay recambios de cierto nivel.

El Rangers volvió a sacar un empate a cero jugando la ida en casa. Le funcionó de maravilla ante Panathinaikos y Sporting y querrá repetir en Florencia. El conjunto de Walter Smith, que en Europa -sobre todo fuera- practica un repliegue intensivo y lo basa casi todo al contragolpe, se siente muy cómodo con este decorado. Pero ante el conjunto de Prandelli deberá sufrir mucho más que contra griegos y portugueses. La Fiore ya demostró cuando se enfrentó al Everton, que tiene una estructura defensiva parecida, que su variedad de recursos en ataque es capaz de desarbolar las defensas británicas más trabajadas. Ninguno de los dos contendientes podrá rotar demasiado durante el fin de semana: el domingo hay otro Old Firm en Glasgow y un Fiorentina-Sampdoria clave en la pelea por el cuarto puesto en Italia.

Etiquetas: , , , , ,

viernes, abril 11, 2008

Una crueldad extrema

Difícilmente podría haberse escrito un guión en el que el Getafe se sobrepusiera a tantas adversidades para acabar recibiendo como recompensa los golpes más dolorosos. El fútbol sigue siendo una realidad en la que a veces es difícil encontrar la coherencia entre el juego y el resultado. Por eso genera tanto debate, porque las verdades indiscutibles dependen de hechos puntuales incontrolables que tenían tantas posibilidades de caer en el color rojo como en el negro. Un Bayern vulgar y previsible se ha cargado a un Getafe que tuvo mucho más juego cuando pudo y que supo cerrarse cuando no le quedó otra alternativa. Se lo ha cargado sin ganarle, gracias a esa discutible norma de los goles en campo contrario. Pero se lo ha cargado. Y sigue con opciones intactas de firmar un histórico póquer de títulos. Viéndolo jugar esta noche, nadie diría que puede entrar en la leyenda. A veces, entre el éxito y la humillación hay una línea finísima. Tan fina como que un portero agarre el balón más cómodo del mundo, sólo eso, o que se le escape.

No es fácil, ante una selección de estrellas internacionales, quedarse con diez casi antes de que empiece el partido y tener que cambiar el guión. Decíamos en la previa que el Getafe debía dominar el centro del campo y tener la pelota para ganar, pero de repente tuvo que variar su plan. Claro, de los cuatro estandartes habituales de esa línea medular maravillosa, tres no estaban. Y peor aún, se quedaban sin una opción de pase. Manu del Moral pronto se percató de que jugaría muy solo arriba, casi aislado, pero sus compañeros suplieron la falta de efectivos en campo ajeno con un notable trabajo defensivo en el cierre de espacios. Y, esto es aún más admirable, tuvieron la fuerza suficiente para irse hacia arriba en alguna acción puntual y adelantarse en el marcador. El Bayern tenía la pelota y no sabía qué hacer con ella. Vaya, sí lo sabía: meterle pelotazos frontales a Toni, pero nada más. Sólo cuando entró Sosa, que acabó siendo decisivo en el 3-3 con un centro de bastante categoría con su pierna mala, se respiró otro aire en un equipo triste y gris. Empataron en el 87' porque cuando un partido prácticamente sólo se juega en una dirección casi siempre se generan oportunidades suficientes, por muy mal que se mueva la pelota. Era un gol para matar al Getafe, pero su reacción en el inicio de la prórroga fue propia de un equipo con más orgullo que sensibilidad. El coliseum pensó que estaba hecho, pero nunca hay que dar por muerto al Bayern, especialista en levantarse cuando crees que ya se ha quedado sin aliento. Bastó con un error del Pato para que se sintiera vivo, y luego Toni ganó el buen envío del Principito para asestar un golpe que casi estuvo cargado de maldad. Fue, también, una respuesta a los que se preguntaron durante toda la noche dónde estaba la categoría del Bayern. Sólo se vio en las apariciones de dos cracks mundiales que la metieron en el momento en el que se deciden los partidos. Y el fútbol, por mucho que lo discutamos, sigue siendo un juego que se basa en meterla más veces que el contrario. O, como en esta ocasión, más veces fuera de casa.

¿Dónde puede llegar este Bayern? Contra el Zenit veremos una película parecida: los rusos tienen más imaginación, pero la pegada descomunal de los bávaros, ante una pareja de centrales experimental castigada por las lesiones, puede resultar determinante. En la otra semifinal, la Fiorentina partirá como favorita tras su demostración en Eindhoven. Prandelli volvió a salir con una banda derecha de puro ataque, pero esta vez sí metió a Donadel y el equipo fue más equilibrado. Mutu marcó la diferencia arriba y no debemos olvidar que los viola están peleando en dos frentes durísimos. El domingo les espera el Inter en un choque de enorme trascendencia para el desenlace de la Serie A. Su rival para llegar a Manchester será el Rangers, que con Walter Smith sigue firmando una temporada asombrosa en la que aspira a llevarse cuatro títulos. Al Sporting de Paulo Bento, que a veces recuerda al Arsenal por su predilección por los medias puntas y su desacierto en el remate, le pasó lo de siempre. No metió las que tuvo y lo castigaron a la contra. Una verdadera lástima, pero creo que ya nos habíamos dado cuenta de que este juego, en muchas ocasiones, premia más el golpe que el verso.

Etiquetas: , , , , , , ,