La caída inglesa: el análisis
Aunque la eliminación no se fraguó sólo con la derrota de ayer, los errores que McClaren cometió anoche pueden resumir un poco su desorientación a lo largo de toda la fase. Digamos en su defensa que no estaban sus dos mejores delanteros -Owen y Rooney- ni sus dos mejores defensas -Terry y Ferdinand-. Bajas de enorme trascendencia para cualquier selección del mundo que no pueden minusvalorarse calificándolas de meras excusas. Los jugadores de primer nivel te hacen ganar partidos, y si no los tienes es más fácil perder. Pese a ello, el seleccionador tomó, a mi modo de ver, tres decisiones equivocadas. Veamos:
- la elección del sistema, insistiendo con una pareja Lampard-Gerrard que no ha funcionado nunca. Los dos mejores encuentros de toda la era McClaren llegaron cuando el técnico tomó partido y decidió sentar a uno de los dos. Formó con un 4-4-2 en el que Barry acompañaba a Gerrard y el equipo funcionó bien. Tanto, que el jugador del Aston Villa fue la estrella de ambos encuentros. Él distribuía y cortaba, trabajaba y pensaba, mientras que al llegador del Liverpool se le daba la libertad para aparecer desde segunda línea, sin un clon que le estorbara. El 4-5-1 ante Croacia mató a Barry, porque le obligó a retrasar su posición y a ser menos protagonista, convirtiéndole en un pivote defensivo que nunca ha sido. Pero mató tambien a Stevie, que no se compenetra bien con Lampard. Pero lo peor fue la sustitución del descanso: McClaren debió ser valiente y cargarse a uno de los dos cracks para recuperar la fórmula mágica, pero cambió a Barry. Entonces Inglaterra no tuvo a un solo centrocampista con capacidad para mover el balón, distribuirlo, crear juego: sólo tenía a dos llegadores, dos jugadores a los que les gusta aparecer por sorpresa, no que les den el balón en el centro del campo para empezar la jugada. Todo se limitó entonces a bombear balones para Crouch, un recurso demasiado primario ante un equipo contundente y bien ordenado como el croata.
- la suplencia de Beckham. En partidos decisivos necesitas a jugadores acostumbrados a la presión, que hayan rendido en grandes citas. David es uno de los pocos futbolistas de la historia que ha marcado en tres mundiales distintos. Sacrificarle para dar entrada a un Wright-Phillips que no ha hecho suficientes méritos para ganarse el puesto pareció una decisión demasiado osada, por mucho que McClaren prefiera en la banda a jugadores profundos. Beckham, ya lo hemos comentado muchas veces, te asegura oportunidades de gol, precisión en el centro, alto porcentaje de acierto en las faltas. Cuando entró en la segunda parte fue la inspiración inglesa y su centro en el segundo gol demuestra su enorme categoría. Llegó tarde, porque el resultado era de 0-2, demasiada ventaja para un rival de buen nivel.
- la apuesta por Carson. Creo que el portero de Aston Villa puede convertirse perfectamente en el guardameta titular de Inglaterra para el futuro. No le faltan condiciones para ello. Pero no era el momento de hacerle debutar en un partido de máxima trascendencia. Por muchos fallos que haya cometido Robinson, ha jugado un Mundial y tiene 41 partidos como internacional a sus espaldas. Está acostumbrado a la presión de los encuentros a vida o muerte. Podría haber fallado, sí, pero no por los nervios de debutar con 22 años en una final de la que está pendiente todo un país. Hacer un cambio de portero el último día es de un atrevimiento máximo. Excesivo. Fatal.
Se podrán encontrar muchos otros errores, aunque no podemos olvidar una realidad: Croacia jugó un partido extraordinario. De hecho, un eufórico Slaven Bilic ha manifestado que deberíamos olvidarnos de las cuestiones tácticas, ya que Inglaterra perdió porque su equipo es sencillamente mejor. Aunque suenen a palabras de un hombre crecido, no deberíamos infravalorar a esta selección en la Eurocopa. Tiene bastante más calidad que la Grecia que ganó en 2004.
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