Todo empezó con Mesut
Los grandes detalles del fin de semana empezaron con Mesut, pero no terminaron ahí. En la Premier, Zola debutaba siendo fiel a los principios que había anunciado. Sacó un 4-3-3 repleto de futbolistas que tocan bien y desorientó al Newcastle con la movilidad de Etherington y Di Michele, que no tenían posiciones fijas. En Anfield, el Stoke empleó el cerrojazo más escandaloso de los últimos tiempos y logró sacar un empate histórico de Liverpool. Un resultado que vuelve a demostrar que cualquier estilo puede ser válido, aunque a los de Pulis les acompañó la fortuna. Poco que reprocharle esta vez a Benítez, que sacó un once con sus máximas estrellas y que debía ser capaz de ganar el partido cómodamente. En Bolton, el Arsenal dio otra clase magistral y no se puso nervioso pese a empezar perdiendo en su campo maldito. Siguió combinando y acabó remontando con una facilidad inaudita. Crece Denilson en la banda izquierda, Song empieza a sentirse titular y Eboué está sorprendiendo con un nivel muy alto en el fútbol de asociación en los últimos encuentros. El empate entre Chelsea y Manchester United deja líder al equipo de Wenger, pero sobre todo nos revela la identidad del primer descartado de Ferguson cuando tuvo a todos sus cracks: Carlos Tévez. Lo de Cristiano Ronaldo se supone que se debe a que aún no ha alcanzado la plenitud física.
Ganaron por fin todos los grandes en Italia, con Ronaldinho y Flamini, teóricos fichajes estelares del Milan, relegados al banquillo en San Siro. Aunque mi nombre propio es Alberto Gilardino, protagonista destacado en todos los partidos que lleva con la Fiorentina. Prandelli sí le da la confianza que Ancelotti le negó y el violinista del gol responde con actuaciones estelares. Excesivamente criticado en la Lombardía, donde sus cifras nunca fueron malas, en la Toscana va camino de demostrarle al mundo su enorme categoría. En Francia el Lyon pone la directa y muchos se preguntan si ya ha lanzado su ataque inalcanzable. El Marsella dominó al Monaco, pero volvió a ceder un empate y Ben Arfa fue suplente por segunda jornada consecutiva -algo que sólo se puede explicar por su reciente lesión, teóricamente ya superada-. En Holanda, el super weekend nos dejó un panorama que reabre el campeonato: el PSV perdió con justicia en Alkmaar, donde Van Gaal fue mucho más valiente que Stevens y ganó el partido con el cambio de Martens. El Ajax no supo mantener su ventaja en Rotterdam y sigue por debajo, mientras Heerenveen y Groningen viven un sueño con su liderato compartido, catapultados por sus respectivos cracks -Beerens y Berg-. Y en Rusia el Rubin casi sentenció un título que sería histórico el mismo día en el que Dzagoev le marcó un doblete al Zenit para reclamar el papel de nueva sensación juvenil del país. Sí, todo empezó con Mesut. Pero pasaron muchas cosas después.
Etiquetas: Bremen, Bundesliga, Eredivisie, Liga rusa, Ligue 1, Mesut Özil, Premier League, Serie A
