lunes, septiembre 22, 2008

Todo empezó con Mesut

Una hora de partido y un resultado de escándalo. El Bremen había tomado el Allianz Arena de la forma en la que suele hacerlo todo: de la mano de los excesos y la generosidad. Por el resultado, claro, abultadísimo, pero no por el juego. El fútbol nos dibuja con asiduidad pasajes de ironía: teniendo el balón, los de Schaff no le marcaron ningún gol al Anorthosis Famagusta; en cambio, el día en el que asumieron menos riesgos atrás, el día en el que se acercaron a la idea del contragolpe, humillaron al Bayern con una manita. Fue una goleada de zarpazos. De meterla casi siempre que llegaban. Y todo empezó con Mesut. Özil, of course. Con el zurdo ex del Schalke, el número de asistentes geniales se multiplica. A Diego le ha salido un acompañante, por lo que ya no basta con tapar al brasileño. El alemán de origen turco estuvo en los tres tantos iniciales: pase al espacio en el primero, golpeo envenenado en el segundo y zambombazo a la escuadra en el tercero. El Bayern no fue tan horroroso como el marcador parece indicar, pero ahora Klinsi deberá decidir si mantiene la línea de tres centrales o se la carga definitivamente -ya lo hizo en el descanso-.

Los grandes detalles del fin de semana empezaron con Mesut, pero no terminaron ahí. En la Premier, Zola debutaba siendo fiel a los principios que había anunciado. Sacó un 4-3-3 repleto de futbolistas que tocan bien y desorientó al Newcastle con la movilidad de Etherington y Di Michele, que no tenían posiciones fijas. En Anfield, el Stoke empleó el cerrojazo más escandaloso de los últimos tiempos y logró sacar un empate histórico de Liverpool. Un resultado que vuelve a demostrar que cualquier estilo puede ser válido, aunque a los de Pulis les acompañó la fortuna. Poco que reprocharle esta vez a Benítez, que sacó un once con sus máximas estrellas y que debía ser capaz de ganar el partido cómodamente. En Bolton, el Arsenal dio otra clase magistral y no se puso nervioso pese a empezar perdiendo en su campo maldito. Siguió combinando y acabó remontando con una facilidad inaudita. Crece Denilson en la banda izquierda, Song empieza a sentirse titular y Eboué está sorprendiendo con un nivel muy alto en el fútbol de asociación en los últimos encuentros. El empate entre Chelsea y Manchester United deja líder al equipo de Wenger, pero sobre todo nos revela la identidad del primer descartado de Ferguson cuando tuvo a todos sus cracks: Carlos Tévez. Lo de Cristiano Ronaldo se supone que se debe a que aún no ha alcanzado la plenitud física.

Ganaron por fin todos los grandes en Italia, con Ronaldinho y Flamini, teóricos fichajes estelares del Milan, relegados al banquillo en San Siro. Aunque mi nombre propio es Alberto Gilardino, protagonista destacado en todos los partidos que lleva con la Fiorentina. Prandelli sí le da la confianza que Ancelotti le negó y el violinista del gol responde con actuaciones estelares. Excesivamente criticado en la Lombardía, donde sus cifras nunca fueron malas, en la Toscana va camino de demostrarle al mundo su enorme categoría. En Francia el Lyon pone la directa y muchos se preguntan si ya ha lanzado su ataque inalcanzable. El Marsella dominó al Monaco, pero volvió a ceder un empate y Ben Arfa fue suplente por segunda jornada consecutiva -algo que sólo se puede explicar por su reciente lesión, teóricamente ya superada-. En Holanda, el super weekend nos dejó un panorama que reabre el campeonato: el PSV perdió con justicia en Alkmaar, donde Van Gaal fue mucho más valiente que Stevens y ganó el partido con el cambio de Martens. El Ajax no supo mantener su ventaja en Rotterdam y sigue por debajo, mientras Heerenveen y Groningen viven un sueño con su liderato compartido, catapultados por sus respectivos cracks -Beerens y Berg-. Y en Rusia el Rubin casi sentenció un título que sería histórico el mismo día en el que Dzagoev le marcó un doblete al Zenit para reclamar el papel de nueva sensación juvenil del país. Sí, todo empezó con Mesut. Pero pasaron muchas cosas después.

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miércoles, agosto 27, 2008

Samassa por Cissé, ¿Danny por Arshavin?

De la larga e interesante lista de fichajes que nos dejó el martes, el de Mamadou Samassa por el Olympique de Marsella debe situarse en un primer plano. Por si alguien pensaba que tras la marcha de Cissé al Sunderland el histórico club mediterráneo cedía en sus ambiciosos objetivos, la rápida respuesta contratando a uno de los delanteros con mayor futuro del fútbol galo debe interpretarse como un mensaje claro y tajante. Alto, potente y con buen juego de espaldas, el ex punta del Le Mans llamó la atención hace dos temporadas y desapareció considerablemente del mapa tras una larga lesión que le impidió jugar durante la primera mitad de la pasada campaña. Ahora llega a un Vélodrome que puede soñar con razón gracias al enorme potencial ofensivo de su equipo, ya extraordinario con Niang, Koné, Ben Arfa y Valbuena.

Pero nada se acerca al gran terremoto que representó el lunes la contratación de Danny por el Zenit de San Petersburgo. 30 millones de euros por un futbolista muy poco conocido para el gran público, pero de calidad indudable y enorme reputación en Rusia. Me acuerdo de su participación en la Eurocopa sub-21 de 2004, cuando Portugal estaba preparando su gran cita continental y la locura por el fútbol llevó a que ese campeonato menor se sirviera como aperitivo en la televisión lusa. Vi un resumen y me llamó mucho la atención un talentoso, desequilibrante, técnico y atrevido extremo que se movía por la banda izquierda. Apunté su nombre, me enteré de que pertenecía al Sporting y pregunté por él a un entrañable tabernero lisboeta que ya me había manifestado su amor a los colores leoninos. Buen jugador, me dijo, sin extenderse demasiado, pues casi todo su fútbol profesional se había desarrollado en una cesión al Marítimo. Imagino que sus regates y conducciones no sólo me impresionaron a mi: los ojeadores rusos debieron tomar nota de ese torneo, porque el Dinamo de Moscú lo fichó pocos meses después, aceptando él la aventura tras comprobar que no se ganaba un puesto de titular en el Alvalade. Desde entonces me interesé por su suerte, lo vi algunos partidos, me volvió a conquistar, pero parecía destinado a no salir nunca del anonimato, a ser eternamente un ídolo para un público residual. Hasta que el Zenit pagó 30 millones y su rostro apareció en portada de uefa.com.

¿Por qué ficha el Zenit a Danny? Andaba sigiloso el gigante de Gazprom, sólo con el prometedor Faizulin y el contundente Puygrenier como incorporaciones notables. Por condiciones, la llegada del portugués de origen venezolano suena a recambio de Arshavin, pues puede ocupar su posición en el campo y es capaz de asumir un papel central, de liderazgo ofensivo. Sin embargo, no está nada claro que el crack ruso vaya a salir. El Tottenham ha centrado sus últimos esfuerzos en Pavlyuchenko mucho más que en Andrei, algo lógico, pues Roman es mucho más parecido a Berbatov y es ese el perfil que necesitaba Juande para reforzar su delantera. Pero por si acaso, en San Petersburgo ya se han cubierto las espaldas. Danny no llega al nivel del ídolo local, pero mitigaría el golpe de una salida eventual. Y si coinciden los dos, tendrán talento a cantidades industriales.

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domingo, julio 27, 2008

Jóvenes que brillan en el fútbol de julio

Alemania confirmó en Jablonec el enorme porvenir de su fútbol. Ganó el campeonato sub-19 dando la sensación de ser claramente el mejor equipo del torneo, aunque es cierto que ante la República Checa pasó muchos apuros en semifinales. Nos dejó jugadores interesantes en todas las líneas y resulta llamativo comprobar que en este bloque campeón faltaban tres hombres que habrían subido el potencial algunos peldaños más: Marko Marin, Toni Kroos y un Manuel Fischer al que hemos visto esta tarde con el primer equipo del Stuttgart en el triunfo en la prórroga ante el Saturn.

El título sub-19 alemán puede celebrarlo como prácticamente propio el Munich 1860, que aportó cuatro jugadores al equipo titular -quizá los más importantes-: los gemelos Bender, el fantástico Gebhart y el central Jungwirth, expulsado en la final. Los tres primeros actuaron en esa eliminatoria de cuartos de final de Copa ante el Bayern, resuelta de forma tan cruel con un penalti dudosísimo en el último minuto de la prórroga. Esta política de potenciar la cantera no siempre asegura éxitos a corto plazo, pero sí consigue el elogio de los críticos que valoran el trabajo con la juventud, indispensable para la continuidad infinita del fútbol de alto nivel.

Aunque uno de los nombres propios del torneo fue el de Tomas Necid, uno de los goleadores más constantes de la década en los europeos inferiores organizados por la UEFA. El delantero del Slavia celebra los tantos como Luca Toni, un detalle que no debe reducirse a mera anécdota. Se parece a él en varios aspectos: su poderío en el juego aéreo, la velocidad de ejecución en el disparo y los buenos conceptos de espaldas a portería. También se asemeja, dirán los más críticos, en las dificultades que encuentra fuera de su zona de influencia y en su pesadez. Pero estamos ante un nueve que lo tiene todo para llegar a un primer nivel.

La final del Europeo sub-19 ha compartido protagonismo con una nueva jornada de la liga rusa. Y con ella, varios nombres de jóvenes futbolistas para apuntar. Si en semanas anteriores nos gustaba Dzagoev del CSKA -muy bien señalado por parte de un comentarista del blog-, hoy ha brillado el centrocampista ofensivo del Lokomotiv Denis Glushakov: omnipresente, sacrificado, llegador y siempre eligiendo con criterio. Ha sido clave en el baño de su equipo al FK Moscú. Ayer, dos gemelos de 21 años, los Kombarov, fabricaron la jugada que derrotó al Zenit de San Petersburgo en la cancha del Dynamo: centró Dmitri desde la izquierda y remató de volea Kiril llegando en diagonal desde la banda opuesta. Su equipo, por cierto, presentó su candidatura a pelear por el título.

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domingo, noviembre 11, 2007

Zenit, campeón de Rusia

Un gol afortunado del checo Radek Sirl -su disparo lejano tocó en un defensa y el balón describió una parábola rarísima-, sólo el sexto que marca en 88 partidos de liga con el Zenit, ha dado al equipo de San Petersburgo su primer título de la liga rusa y el segundo en toda su historia -ganó un campeonato soviético en 1984-. El conjunto de Dick Advocaat resistió la presión y venció 0-1 en el campo del Saturn en la última jornada, haciendo inútil el triunfo del Spartak ante el Dinamo (2-1). Arshavin y compañía jugarán la próxima edición de la Champions League, entrando directamente en la fase de grupos.

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miércoles, octubre 31, 2007

Un juez con nombre de Saturno

La liga rusa, ese torneo del que tanto hablamos últimamente, se encuentra en su fase decisiva. El Zenit está haciendo buenos los pronósticos del inicio de la temporada y llega a dos jornadas del final como líder de la clasificación con dos puntos más que el Spartak. Aunque hoy no hablaremos de Arshavin ni de Pavlyuchenko. Lo haremos del inesperado juez del campeonato. Un equipo llamado Saturn.

El Saturn Moskovskaya Oblast (algo así como Saturn de la Región de Moscú) se ha convertido en el inesperado invitado de lujo en la pelea final por el título. Y es que mientras intenta conseguir una posición europea -está quinto-, le ha tocado jugar en sus dos últimos compromisos como local ante los dos conjuntos que se están disputando la primera posición. Spartak y Zenit, en su camino hacia la gloria, sabían que tenían una piedra en el camino: viajar a Ramenskoye, un municipio mediano situado 40 kilómetros al sur de la capital, y plantarse en el Saturn Stadium, un escenario coqueto, moderno, con las gradas cercanas al campo y los árboles del exterior sobresaliendo por encima de la tribuna. Un lugar casi idílico, demasiado bonito para una batalla. Y muy apropiado para su ciudad, cuyo nombre significa "el límite del bosque" y en cuyo escudo aparecen cuatro abetos.

Una buena plaza, también, para apurar los últimos días de fútbol. Dimitri Loskov, leyenda del Lokomotiv, se fue al Saturn a mediados de la presente temporada tras un conflicto con el técnico del club ferroviario. Y en Ramenskoye se encontró con dos viejos conocidos: Andrei Karyaka y Dimitry Kirichenko, compañeros suyos con la selección nacional rusa en la Eurocopa de 2004. No son los únicos jugadores de cierto nivel de la plantilla: también está el finlandés Alexei Eremenko, un centrocampista con gran golpeo de balón y con experiencia en la Serie A italiana en las filas del Lecce. Parece evidente, pues, que el Saturn no es un equipo fácil. El Spartak lo sabía y el pasado domingo sólo pudo sacar un empate a cero que le dejó en desventaja con el Zenit. Fue un partido muy equilibrado en el que ninguno de los dos creó suficiente peligro como para merecer ganarlo. Se anularon mutuamente, algo que habla muy bien del conjunto de la periferia de Moscú.

El Zenit no puede sonreír aún. Esta semana recibe al FK Moscú, que llegó con opciones de título casi hasta el final gracias a su legión argentina. Y luego, en la última jornada, le tocará visitar al Saturn. Mal lugar para jugarse una liga.

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martes, marzo 13, 2007

El gran reto del Zenit

Desde su temporada inaugural en 1992, la Premier-liga rusa ha conocido campeones moscovitas en catorce de sus quince ediciones. Sólo el Alania Vladikavkaz, en 1995, logró romper el dominio capitalino, especialmente encabezado por el Spartak, que se llevó nueve de los primeros diez títulos en disputa. Lokomotiv y CSKA se han repartido los últimos cinco para diseñar un panorama mucho más competitivo en el que los torneos tienen emoción hasta el final. Pero un cuarto grande, aún sin corona después de la disolución de la Unión Soviética, amenaza con llevarse a San Petersburgo la gloria de un campeonato que, sobretodo a base de incorporar grandes talentos extranjeros, compite ya con el holandés y el portugués para convertirse en el sexto mejor de Europa.

Segundo en 2003 y cuarto en 2004 y en 2006, el Zenit viene asomando la cabeza en los últimos años como la mayor alternativa al poder futbolístico central. De hecho, durante más de dos años ha proporcionado a la selección absoluta su delantera titular: la formada por el habilidoso Andrei Arshavin y el móvil y goleador Aleksander Kerzhakov, hoy en el Sevilla. Pero ocupar un lugar en el podio ya no parece suficiente para un equipo que se ha gastado más de veinticinco millones de euros en fichajes, rompiendo varios registros. Primero, el del traspaso más caro de la historia entre dos equipos rusos: Pavel Pogrebnyak, elegido por Hiddink como delantero centro de su nueva Rusia, llegó del Tom Tomsk por una cantidad cercana a los cinco millones de euros. A los pocos días, esa cantidad se había quedado corta: Alejandro Domínguez, ex River Plate, firmó por el Zenit procedente del Rubin Kazan por siete millones. Y luego fulminó todos los récords en la historia de la liga con el fichaje del capitán del Shakhtar Donetsk Anatoliy Tymoschuk, por el que pagó la astronómica cantidad de quince millones. El desembolso no se limitó a estas tres incorporaciones: renovó a Arshavin, elegido mejor jugador ruso del año, y pasó a pagarle dos millones de euros por temporada. Antes había fichado a Dick Advocaat como técnico, que se trajo a dos coreanos que tuvo en el Mundial, y había contratado al goleador turco Fatih Tekke por diez millones. ¿De dónde sale tanto dinero? De Gazprom, tercera empresa mundial, que ya se ha fijado un objetivo: convertir al Zenit en uno de los tres equipos más importantes de Europa.

Es evidente que el equipo de San Petersburgo cuenta con una plantilla espectacular para el campeonato ruso, pero también lo es que el éxito no está garantizado. Los ilusionados hinchas del Zenit lo descubrieron en la jornada inaugural del torneo, el pasado domingo, cuando vieron como su equipo sólo podía empatar a uno ante el modesto Saturn con un gol de Tekke en el tiempo de descuento. Y no es una liga en la que se puedan hacer grandes concesiones. El campeón CSKA, que viene demostrando su potencial en Europa en las últimas temporadas, ha añadido a su colección de jóvenes cracks extranjeros al media punta brasileño Ramon y al todoterreno turco Caner Erkin, dos futbolistas que brillaron en el último Mundial sub-17. El equipo de Gazzaev empezó con autoridad: ganando 3-1 a un Rubin Kazan que cometió la osadía de adelantarse en el marcador, pero que cayó ante el que sigue siendo gran favorito a revalidar el título.

Spartak y Lokomotiv, que estuvieron peleando por el campeonato hasta casi el final la temporada pasada, parecen partir desde un segundo escalón. El equipo con más títulos en la historia del fútbol ruso sólo ha realizado una incorporación llamativa, la del ex portero del Shakhtar Stiple Pletikosa. Sí se ha reforzado algo más el que fuera club de los trabajadores ferroviarios, aunque un contratiempo de última hora ha frenado la que iba a ser su incorporación estrella: el delantero ghanés del Udinese Gyan Asamoah. Por ahora deberá conformarse con la aportación del portero Ivan Pelizzoli, el central Rodrigo Dantas y el internacional rumano Razvan Cocis, que estaba jugando en Moldavia. Del resto de equipos, quizá peleen por dar la sorpresa y meterse en UEFA el Rubin Kazan, que cuenta con un interesante tridente formado por el ecuatoriano Christian Noboa, el tunecino Selim Benachour y el ex del Getafe Veljko Paunovic, y el FK Moscú, que lo fía todo al talento del "Pitu" Barrientos y a la capacidad goleadora de Héctor Bracamonte. Y es que los nombres extranjeros de reconocido prestigio empiezan a abundar en un campeonato cada día más apasionante.

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